
Al menos 23 estadounidenses perdieron la vida mientras servían en el ejército o en la policía israelí. Veintiuno de ellos dentro de Gaza, uno en la frontera norte con Líbano y otro en Jerusalén.
El 10 por ciento de los soldados abatidos durante la invasión terrestre a Gaza son ciudadanos de Estados Unidos, informó el diario The Washington Post.
Los ciudadanos de Estados Unidos representan el 2 por ciento de la población en Israel.
La administración del presidente Joe Biden desplegó a finales de noviembre un equipo de la Fuerza Aérea en Israel para ayudar en la identificación de blancos y también envió oficiales especializados en información de inteligencia empleada para realizar ataques aéreos y artillería de largo alcance.
Según el analista de asuntos políticos en el Canal 12, Amnon Abramovich, si Washington no ayudara a Israel con armas, municiones y contra Irán y Hizbullah, las autoridades de Tel Aviv estarían obligadas a luchar con palos y piedras.
En su opinión, ello refleja la lógica absoluta de la dependencia de Israel de Estados Unidos porque, desde el comienzo de la guerra, Biden estuvo del lado israelí y lo apoyó con el envió de portaaviones, un submarino nuclear y un tren aéreo sin precedentes; y la ayuda no cesó hasta ahora
Fuente Al Mayadeen





