
Las autoridades de Kenia han tomado medidas rápidas tras una importante redada en una casa cerca de Nairobi, que acabó con el arresto de cuatro agentes de policía. La operación descubrió a 37 etíopes, que se cree que son víctimas de tráfico y trata de personas.
Los informes sugieren que los etíopes detenidos se dirigían a Sudáfrica en busca de mejores condiciones de vida.
Esta revelación arroja luz sobre el problema generalizado de la trata de personas y las medidas desesperadas que emprenden las personas en busca de una vida mejor.
Se están realizando esfuerzos para identificar y detener a todas las partes involucradas, incluido el dueño de la casa y otros miembros de la red de contrabando.
La colaboración entre los organismos encargados de hacer cumplir la ley indica un compromiso para combatir esas actividades delictivas y garantizar la seguridad y el bienestar de los migrantes vulnerables.
Kenia es una ruta de tránsito común para los migrantes etíopes que intentan ingresar ilegalmente a Sudáfrica, según la agencia de migración de la ONU, OIM.
La agencia dice que los inmigrantes, en su mayoría hombres de las regiones etíopes de Oromia y SNNP, ingresan a Kenia a través del punto fronterizo de Moyale, antes de dirigirse a Tanzania y, finalmente, a Sudáfrica.
Fuente Africa News






