
Desde la curación de tumores de páncreas (en ratones) a la irrupción de los omnipresentes ‘ozempic’ en la prevención de tumores asociados a la obesidad
MADRID, ESPAÑA.- Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2025 superamos los 300.000 nuevos diagnósticos de cáncer en España, lo que convierte a esta enfermedad en un problema de salud pública, como otros que encabezan la lista de causas de mortalidad en nuestro país.
Estos datos hacen necesario que el paciente se convierta en protagonista de la investigación y el diagnóstico precoz, que participe también con sus decisiones en el rumbo de su enfermedad, tal y como coinciden los investigadores.
Estos son los principales avances hacia los que va la investigación de las enfermedades oncológicas:
Adiós al cáncer de páncreas
Hace unas semanas, nos despertaba la buena noticia de que el equipo dirigido por Mariano Barbacid en el CNIO ha conseguido curar en ratones el cáncer de páncreas más común y agresivo. Aún faltan los ensayos en humanos pero, sin duda, da muchas esperanzas en el tumor más letal y temido por los oncólogos. El investigador español estima que las primeras pruebas en humanos se iniciarán en tres años. La mala noticia es que necesitará una inversión de 30 millones de euros.
Testar los ‘ozempic’ en el cáncer de endometrio
En la Universidad de Texas, las investigadoras Wilkie e Inhiesta Doñate del MD Anderson van a iniciar un ensayo clínico en mujeres con sobrepeso u obesidad que han desarrollado hiperplasia endometrial o cáncer de endometrio en estadio inicial y no quieren pasar por una histerectomía para preservar su fertilidad.
El ensayo «consiste en la combinación del tratamiento actual -un DIU de progesterona- con LGP1, porque se ha observado que cada vez hay más mujeres de este perfil que desarrollan este tumor, aunque la obesidad es un factor de riesgo para el cáncer en general», explica el científico Eduardo Vilar Sánchez, de la Red de Ensayos Clínicos Preventiva del hospital estadounidense.
Diagnóstico hipertemprano
Ya contamos con test moleculares que, a partir de muestras de fluidos… «son capaces de detectar con precisión tumores antes que una prueba de imagen. En un futuro cercano, se extenderán a la población, en lugar de los actuales screening», explica Antonio Cubillo, director de HM CIOCC, que ya está comprobando la eficacia de estos test, algunos de ellos multitumorales, en pacientes. «El principal riesgo de cáncer es la edad. La población debería hacerse controles a partir de los 40-45 años para una detección mucho más temprana y podríamos llegar a curar el 90% de los tumores, frente al 60% en el que estamos ahora. Muchos de estos test incorporan algoritmos de IA que incorporan datos clínicos de pacientes también aparentemente sanos». Para Cubillo, este es el principal atajo para la cura del cáncer. El oncólogo Luis Paz Ares, jefe de Oncología del 12 de Octubre, coincide en que en el futuro contaremos con tecnologías moleculares más sensibles que sean capaces de detectar trazas mínimas de ácidos nucleicos tumorales en sangre con ayuda de la IA.
Terapias dirigidas
Lo más atractivo en terapias dirigidas, coinciden los oncólogos Cubillo y Eduardo Vilar-Sánchez, van a ser distintos inhibidores del KRAS, unos fármacos revolucionarios dirigidos contra proteínas mutadas que impulsan tumores sólidos. «Actualmente, ya contamos con algunos aprobados, pero vienen ya otros inhibidores contra más mutaciones, que van a ser armas muy interesantes», indica Cubillo. Los inhibidores específicos también entrarían en este campo, explica Paz Ares, como los CDK4 para cáncer de mama avanzado, y los PD1, que actúan como frenos del sistema inmunitario contra las células cancerosas. «Y hay una pléyade de ellos que están por venir».
Vacunas a la medida de cada paciente
Cada vez más, vamos hacia tratamientos curativos y para ello van a ser claves las vacunas personalizadas, además de las vacunas preventivas diseñadas para el paciente general, y su combinación con otros tratamientos. O la combinación de virus oncolíticos con inmunoterapia, provocando que estas células ataquen el tumor.
Genómica y cáncer
Nuevos marcadores genómicos nos van a ayudar a «estratificar los pacientes, por subtipos de tumores. Ya tenemos marcadores que nos permiten dividir tumores de pulmón o mama y esto tiene muchas implicaciones terapéuticas y nos permitirá diseñar y guiar el tratamiento de cada tumor», explica Paz Ares.
Esto nos lleva a un panorama en el que «cada vez tendremos más supervivientes. En Europa ya existen unidades especializadas en la atención a estos pacientes: se han curado de un cáncer, están en revisiones, pero tienen otras secuelas: necesitan atención y acompañamiento. Nosotros ya contamos con una unidad que coordina y atiende todas estas necesidades, pero hace falta más», explica Cubillo.
En esta misma línea, se pronuncia Mariluz Amador, directora médica de Roche Farma España, que apunta que esta alta supervivencia «proporciona a nuestro trabajo un componente más social por el impacto que tiene» y en el que es necesario un «abordaje integral que contemple ciencia e innovación, y el paciente y sus decisiones a la hora de optar por un tratamiento». Para Amador, los avances en el ámbito de la oncología tienen que ir en la línea de «conseguir soluciones terapéuticas que permitan la sostenibilidad del sistema y que tengan en cuenta la calidad de vida del paciente».







