
Nueve de esos sospechosos están acusados de pertenecer a una organización terrorista con el objetivo de «acabar por la fuerza con el orden estatal existente en Alemania». Según la Fiscalía, los acusados creían en un «conglomerado de mitos conspirativos».
La Fiscalía alemana informó que ha presentado cargos por terrorismo contra 27 personas, entre ellas un autodenominado príncipe y un antiguo legislador de extrema derecha, en relación con un supuesto complot para derrocar al Gobierno, que condujo a una serie de detenciones cuando salió a la luz hace un año.
El 11 de diciembre se presentó ante el tribunal estatal de Fráncfort un escrito de acusación contra diez sospechosos, que incluye a figuras muy destacadas. Según el sistema jurídico alemán, el tribunal debe decidir ahora si el caso irá a juicio y cuándo.
Nueve de los sospechosos, todos de nacionalidad alemana, están acusados de pertenecer a una organización terrorista fundada en julio de 2021 con el objetivo de «acabar por la fuerza con el orden estatal existente en Alemania«, según informó la fiscalía federal en un comunicado.
Los fiscales dijeron que los acusados creían en un «conglomerado de mitos conspirativos», incluida la ideología de Ciudadanos del Reich y la teoría de conspiración QAnon; y estaban convencidos de que Alemania está gobernada por el llamado ‘Estado profundo’.
Los seguidores del movimiento Ciudadanos del Reich rechazan la Constitución alemana de posguerra y han pedido la caída del Gobierno, mientras que QAnon es una teoría de la conspiración global con raíces en los Estados Unidos.
Los nueve sospechosos también están acusados de «preparación de empresa de alta traición».
Entre ellos se encuentran Heinrich XIII Prince Reuss, a quien el grupo supuestamente planeaba instalar como nuevo líder provisional de Alemania; Birgit Malsack-Winkemann, jueza y ex legisladora del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania y un paracaidista retirado.
El grupo planeaba irrumpir en el edificio del Parlamento de Berlín y detener a legisladores, según la fiscalía. Pretendía negociar un orden postgolpe principalmente con Rusia, como uno de los aliados vencedores de la Segunda Guerra Mundial.
Se informó que Reuss intentó ponerse en contacto con funcionarios rusos en 2022 para conseguir el apoyo de Rusia al plan y no está claro cuál fue la respuesta de Rusia.
Una mujer rusa identificada únicamente como Vitalia B. está acusada de apoyar a la organización terrorista, en parte por establecer presuntamente un contacto con el consulado ruso en Leipzig y acompañar a Reuss hasta allí.
Otros 17 presuntos miembros del grupo fueron acusados por separado en tribunales de Stuttgart y Múnich, según informó la fiscalía.
Las autoridades han advertido en repetidas ocasiones que los extremistas de extrema derecha representan la mayor amenaza para la seguridad interior de Alemania. Esta amenaza se puso de relieve con el asesinato de un político regional y un intento de ataque a una sinagoga en 2019. Un año después, extremistas de extrema derecha que participaban en una protesta contra las restricciones pandémicas del país intentaron y fracasaron en su intento de asaltar el edificio del Parlamento en Berlín.
En un caso separado, cinco personas fueron a juicio en mayo por un presunto complot de un grupo que se hace llamar Patriotas Unidos —que según los fiscales también está vinculado a la escena Ciudadanos del Reich— para lanzar un golpe de extrema derecha y secuestrar al ministro de Salud de Alemania.
Clasifican a las juventudes regionales de AfD de sospechosas de ser de la ultraderecha
El servicio de espionaje interior de Renania del Norte-Westfalia (oeste) ha clasificado a Alternativa Joven (JA), las juventudes del partido Alternativa para Alemania (AfD), en este estado federado alemán de ser de la ultraderecha, informó el Ministerio del Interior regional.
La Oficina de Protección de la Constitución considera que existen indicios de que las juventudes de AfD, que a nivel federal ya están clasificadas como de extrema derecha, en Renania del Norte-Westfalia tienen aspiraciones «que van dirigidas contra el orden democrático liberal», precisó Interior.
Al clasificar a Alternativa Joven en ese estado federado de caso sospechosos, las juventudes de AfD serán a partir de ahora objeto de observación del espionaje interior.
El ministro del Interior regional, Herbert Reul, declaró que existen «fuertes indicios» de que la JA «no juega según reglas democráticas, sino que prefiere su propio conjunto de reglas de extrema derecha».
El ministerio sostiene que existe una «amplia cooperación» entre las juventudes de AfD en ese estado federado y actores de extrema derecha.
Así, por ejemplo, hacen campaña en la redes sociales a favor del movimiento ultraderchista identitario y sus organizaciones sucesoras.
Según el ministerio, la JA en Renania del Norte-Wesfalia se ha alineado con el curso político de la organización a nivel federal, que se caracteriza por una «comprensión nacional-étnica de los pueblos y la xenofobia».
Además, en las juventudes de AfD en ese estado federado hay personas con una biografía de extrema derecha, agrega.
La cooperación entre la JA regional y el ala más extrema del partido a nivel federal en torno a Björn Höcke, líder del grupo parlamentario en Turingia, se caracteriza por una «consonancia ideológica».
La AfD es considerada caso probado de extrema derecha en Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia, y caso sospechoso en Baja Sajonia, Hesse, Bremen, Brandeburgo y Baden-Württemberg.
La AfD es considerada asimismo caso de sospecha a nivel federal.
La Oficina de Protección de la Constitución estima que más de 10 000 personas en la AfD, es decir, aproximadamente uno de cada tres miembros del partido, son extremistas.
Los miembros de AfD constituyen, por tanto, una cuarta parte de los 40 000 extremistas de derecha que el espionaje interior estima en Alemania
Fuente Euronews







