
Por Franklin Domínguez Cruz
Así se llama este lugar donde aparece el autor en esta foto. El Corte, ahí se originó en este árbol de Ceiba, el mayor desahucio a los haitianos en el año 1937, cuando ordenado por Trujillo, El plan «operación perejil» al efecto del incumplimiento de los tratados de 1929 y 1936 provocaron que Trujillo diera una sentencia definitiva sobre los haitianos que habían determinado quedarse de este lado y no haber cumplido con ese tratado, por ello se cedieron 600 hectáreas en los territorios de la Miel para que se instalara allí una carretera internacional y se dejaran los habitantes que ya estaban en esa zona, desde el Paraje de Tilori hasta toda esa bellader que antes pertenecía a la República Dominicana.
Aquí en este árboles donde está este Paraje el Corte por la carretera internacional, si observa esta Ceiba gigantesca centenaria con las marcas de los golpes, laceraciones y despojos de las personas que eran atrapadas, donde perecieron unas 250 individuos no tanto así unos 17 000 como señala la historia aunque; el mismo presidente Trujillo había asumido la posición de que se dijera que eran más los muertos para que hubieran menos invasores, aún así la indemnización fue de unos 25 000 dólares en pago a los familiares de los fallecidos que fueron unos aproximados 250.
Así es la historia de nuestra frontera y debemos luchar para que no se repitan esas acciones en contra de un pueblo hermano como lo es el haitiano, que ha sido sufrido y vejado, producto de traerlo desde un continente como esclavo, ellos rebelarse y lograr su independencia.
Hoy sufren las consecuencias de que los que lo trajeron, en su orgullo no desean el crecimiento de esta casta de origen de su lar nativo africano, desde donde comienza realmente la civilización y la raza.







