
La JCE prohibió a los partidos, luego de la denuncia, la instalación de carpas en los alrededores de los centros de votaciones, eso lo veo bien.
JOHNNY SANCHEZ
(Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor)
La raíz de muchos problemas en R.D., no hacer nada.
La masa silente que no figurea detrás de los candidatos porque no espera nada de ellos, es la que determinará el triunfo en mayo 2024, pues se ve venir un triunfo de fuerzas que solo pasará del 54% con la ayuda de nosotros, los callados, que hoy empezamos a desarrollar una “oposición moral” inspirada en los valores de la decencia, la justicia, la verdad y la democracia, burlados descaradamente por los jefes en el poder y por los cachanchanes de los líderes que no te dan entrada al anillo.
Sopesar que conviene a la nación es un voto de conciencia.
No podemos permitir que grupitos en poder, o por tomarlo, nos dicten las reglas que solo les benefician a ellos y dejen migajas a los de abajo y promesas que no cumplen y solo te dicen espérate, no es tu tiempo.
Votar por un líder que no sancione y tape, manteniendo la corrupción y el amiguismo que permea toda esta nación, es lo que deseamos todos.
¿Qué podemos hacer cuando el gobierno no castiga ejemplarmente o desanima conductas que consisten en prácticas alejadas de la moral en las que se enaltecen los antivalores con la consecuente deshumanización de nuestra sociedad?
Solución es difícil, pero empecemos con nuestro círculo de influencia, dónde demos cátedras del poder de la moral.
No debemos permanecer pasivos, no debemos mantener esa perniciosa actitud de indiferencia ya que más temprano que tarde todos somos afectados por la conducta imperante en nuestra sociedad. ¡Todos tenemos un círculo de influencia!
El problema con nosotros es que subestimamos nuestra capacidad de influir positivamente en aquellos que nos rodean.
Me atrevo a aseverar que tu influencia positiva sumada a la de tu vecino, tu amigo y tu hermano puede llegar a lograr cambios sustanciales.
Siempre estamos esperando que los cambios permeen de arriba hacia abajo, es decir, desde el liderazgo hacia la sociedad. No debe ser así.
En R.D. con el tema moralidad y paciencia no hemos crecido. La cultura de aprovecharse del poder y tener todo rápido es lo que permea esta sociedad desde el 1930.
Ante la avalancha del bien, el mal tiene que quitarse del camino.
¡La luz en las tinieblas resplandece! Dios es más fuerte que el mal.
Debemos desatar el poder contenido en la influencia moral en todos los ámbitos de nuestra nación. ¡Esta es la tarea irrenunciable de todos ya!







