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Por Freddy González
Según James Elder, representante de la Agencia de Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, en el último año en la zona palestina de Gaza, han sido asesinados más de 40 niños y niñas diario.
De los 41,802 muertos registrados oficialmente a la fecha, sin contar los casi 100,000 heridos y los 10,000 desaparecidos, el 39% (16,000), son niños y niñas.
Estas escalofriantes cifras evidencian la masacre que contra la indefensa población infantil de Gaza lleva a cabo el ejército israelita por instrucciones de Benjamín Netanyahu.
Aplicando la teoría del llamado «Espacio Vital» elaborado por Adolfo Hitler, de anexionar territorios, los sionistas han asesinado a 1,333 niños por mes, 44 asesinatos por día, 2 asesinados cada hora, y un asesinato cada 30 minutos.
A esta terrible tragedia hay que agregar los casi 20,000 niños y niñas huérfanos y los miles de heridos y desaparecidos.
Todo esto sucede frente a la mirada cómplice de occidente y apoyo público del gobierno de los Estados Unidos, no así del pueblo estadounidense, que se ha manifestado en todos sus estados contra esta barbarie.
La escalada de violencia desatada por el sionismo en todo el medio oriente, atenta contra la necesaria convivencia pacífica entre los pueblos y pone en peligro la paz mundial.
Callar frente a la misma es ser cómplice por omisión.
Levantemos nuestras voces de protestas en contra de esa orgia de sangre antes que Netanyahu conduzca al mundo a la misma tragedia que lo llevo Hitler el 1 de septiembre de 1939.







