
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha presentado un nuevo plan de paz que podría incluir concesiones territoriales y políticas como parte de las negociaciones para lograr un alto el fuego con Rusia, según informa CNN. Entre las propuestas destacan la creación de zonas desmilitarizadas y la implementación de medidas económicas especiales en regiones del este del país.
Uno de los puntos clave del plan sería la creación de una zona económica y desmilitarizada en la región del Donbás, actualmente bajo control parcial de Rusia. De acuerdo con News.com.au, Kiev habría aceptado el principio de esta fórmula como parte de un plan más amplio para implementar la propuesta de paz promovida por Trump.
La medida implica reconocer de facto una presencia rusa en el este del país. Se abriría, por tanto, un canal de negociación directa con el Kremlin, bajo supervisión internacional, para evitar un estancamiento prolongado, apuntan desde CNN.
La propuesta llega después de casi tres años de guerra, con una Ucrania enfrentándose a una situación crítica: un frente militar desgastado, recursos limitados y una población exhausta. Zelenski ha admitido, según The Hill, que el país necesita una salida “realista” que consiga preservar la que preserve la “independencia” de la nación pero que, a su vez, reduzca el sufrimiento de su pueblo.
La nueva propuesta llega tras una ronda de conversaciones entre delegados ucranianos y enviados de Washington. France 24 informa que funcionarios estadounidenses, bajo la mediación del presidente Donald Trump, estarían impulsando un marco de diálogo con Moscú que prioriza la estabilidad regional y la reducción de la escalada militar.
La respuesta de Moscú
¿Y cómo ha respondido Putin a todo esto? Por el momento, Rusia reacciona con cautela. Según France 24, el gobierno de Vladimir Putin considera que los pasos recientes muestran “un progreso lento pero constante” hacia una resolución política del conflicto. Sin embargo, Moscú insiste en que cualquier acuerdo debe garantizar la “neutralidad permanente” de Ucrania.
El borrador del acuerdo incluye la participación de mediadores internacionales, entre ellos Estados Unidos, Turquía y Naciones Unidas. Fuentes citadas por The Hill afirman que la propuesta ucraniana está diseñada para minimizar los riesgos de una fragmentación territorial irreversible.
Y mientras, en Ucrania, esta propuesta ha dividido al país. En el seno militar, algunos altos oficiales temen que cualquier cesión sea interpretada como una derrota estratégica, mientras otros reconocen que la línea de frente es insostenible sin un apoyo internacional más amplio.
El gobierno ucraniano busca también garantizar corredores humanitarios seguros y la reconstrucción de las ciudades destruidas en el este. CNN destaca que esta parte del plan incluye incentivos económicos internacionales para atraer inversión extranjera en las zonas más afectadas.
En lo político, partidos opositores acusan al presidente Zelenski de “traicionar” la soberanía nacional, mientras otros sectores lo respaldan como un gesto pragmático ante un conflicto que no ofrece victorias claras.
Este plan contaría, según News.com.au, con el respaldo directo de la Casa Blanca y pretende mostrar resultados antes de finales de 2026. Por su parte, los socios europeos de Ucrania observan el proceso con atención. Francia y Alemania han expresado apoyo limitado, mientras que Polonia y los países bálticos temen que el nuevo escenario consolide la influencia rusa en la región.
Activistas y exfuncionarios ucranianos en Europa han expresado preocupación por un posible debilitamiento de la posición nacional. Algunos advierten que aceptar una desmilitarización en Donbás (la propuesta incluye la creación de una zona económica especial en Donetsk y Lugansk, con inversión internacional supervisada) podría dejar al país vulnerable ante futuras agresiones rusas.
Organismos internacionales como la ONU y la OSCE han aplaudido el diálogo, aunque insisten en que cualquier acuerdo debe respetar la integridad territorial reconocida por el derecho internacional.
En lo que respecta al pueblo ucraniano, también hay división de opiniones. Por un lado, una parte importante de la población apoya la búsqueda de la paz; por otro, hay quien rechaza cualquier compromiso que implique concesiones territoriales.
A pesar de los acercamientos diplomáticos, los ataques en el frente oriental continúan. Las hostilidades se han reducido, sí, pero todavía se registran bombardeos esporádicos y movimientos de tropas en zonas fronterizas.
El futuro de un acuerdo incierto
El camino hacia la paz sigue lleno de obstáculos. La historia reciente demuestra que en Ucrania, cada concesión se mide no solo en territorio, sino en legitimidad política. El tiempo dirá si la apuesta de Zelenski logra poner fin a la guerra o si abre una nueva fase de tensión congelada en Europa del Este.
Fuente thedailydigest.com







