
Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 13 de enero de 1993, inició el proceso de firmas de la Convención Internacional sobre Armas Químicas en París, Francia. Dicha convención, con la participación de representantes de 120 países, aprobó: “prohibir el desarrollo, producción, adquisición, almacenamiento, transferencia y uso de armas químicas, y la destrucción de arsenales existentes“.
Según el portal de internet de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, “un arma química es una sustancia química que se utiliza para causar intencionalmente daños o la muerte por medio de sus propiedades tóxicas”.
Termino esta nota con un pensamiento de Mahatma Gandhi: «Mi arma mayor es la plegaria muda».







