
Por Félix Luna
El transfuguismo no es el peor mal de la clase política, el peor mal es el autoritarismo, la prepotencia y la falta de democracia en los partidos políticos.
Las cúpulas partidarias se creen dueñas de los partidos, ignorando la razón democrática de las organizaciones.
No se puede criticar, que un ciudadano decida abandonar una organización política, pues la falta de moral y ética, la falta de democracia interna le quita valor a lo que podemos decir cuando un ciudadano decide abandonar una organización política.
Si julio Cesar Valentin o cualquier otro se va de un partido X es una decisión que no le afecta en lo político, ser hoy miembro de cualquier partido es el más alto sacrificio, no tienen identidad, no tienen ideas, no representan a nadie, y lo peor las instituciones que deben obligar a que se respeten las leyes TSE y JCE son dos caricaturas.
Aun así, no dejaré jamás de defender las ideas y de hacer política, porque estos bandidos (clase política Dominante, cúpulas partidarias) no serán para siempre.






