
«A Delcy Rodríguez la ha puesto ahí EEUU»
La portavoz popular Cayetana Álvarez de Toledo acusa al Ejecutivo de buscar en Venezuela una transición «lampedusiana», en la que «todo cambie para que todo siga igual»
La primera sesión plenaria del año en el Congreso de los Diputados no escapó del asunto que está marcando el frenético inicio de 2026: la agresiva política exterior de EEUU, que hace un par de semanas invadió ilegalmente Venezuela para arrestar a su presidente, el dictador Nicolás Maduro, y que lleva días amenazando con más acciones militares contra Irán o Groenlandia. Este jueves, Gobierno y oposición evidenciaron las enormes diferencias que les separan también en este asunto: el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo mantuvieron un duro enfrentamiento en el que la segunda acusó al Ejecutivo de querer que «todo cambie para que todo siga igual» en Venezuela, a lo que Albares respondió asegurando que el PP quiere «tomar el pelo» a los venezolanos y que «a Delcy Rodríguez no la ha puesto donde está el Gobierno de España, sino la intervención militar de los EEUU».
La sesión plenaria se celebró de manera extraordinaria a petición del propio ministro de Exteriores para exponer la posición del Gobierno con respecto a la situación en Venezuela. Albares recordó, frente a las críticas de la derecha, que el Ejecutivo nunca reconoció los resultados de las últimas elecciones venezolanas ante las sospechas de fraude por parte de Maduro para mantenerse en el poder, y también presumió de que España ha sido el país «que más ha hecho» por la diáspora venezolana, dado que miles de ciudadanos de ese país han recalado en España en los últimos años ante la crisis económica y la represión. «Estamos hablando con todos los actores», incluidos «el Gobierno y la oposición» de Venezuela, «porque es importante seguir propiciando un diálogo amplio para una salida democrática y dialogada, afirmó Albares.

El ministro, no obstante, incidió en que esta salida a la crisis debe ser «genuinamente venezolana». Y, en varias ocasiones, rechazó expresamente las injerencias de países como los EEUU, a los que Albares, no obstante, no mencionó expresamente. «La situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, con respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas y con apego al derecho internacional», defendió el titular de Exteriores. Y eso implica, sostuvo, «respetar la soberanía de Venezuela y también la soberanía sobre sus recursos naturales, que también son parte de la soberanía de todo país».
«Ninguna esperanza puede construirse sobre la arbitrariedad y la violencia», señaló asimismo Albares, que sin mencionar expresamente a la Administración Trump sí planteó que «el cuestionamiento y las violaciones flagrantes del derecho internacional y la Carta de la ONU tienen un coste desolador en vidas humanas y esperanzas frustradas, y también en el cuestionamiento de nuestra propia libertad». «No vamos a resignarnos a un orden de injusticia, arbitrariedad y violencia», aseguró el ministro, que insistió en que España «siempre ha defendido lo mismo en Venezuela: democracia, respeto de los derechos humanos, justicia y progreso social, y que el futuro del pueblo venezolano lo construyan exclusivamente los propios venezolanos de manera democrática y por medios pacíficos».
El PP acusa a Zapatero de «blanquear la tiranía»
En las filas populares, la encargada de responder al ministro de Exteriores ha sido Cayetana Álvarez de Toledo, que se pronunció con contundencia acerca de la intervención estadounidense en Venezuela y defendió que Donald Trump «no ha secuestrado a un presidente legítimo, sino que ha puesto fin a la impunidad de un criminal». Así, la diputada advirtió que esta situación representa una oportunidad «real» para que Venezuela adopte un sistema democrático y «ponga fin al cautiverio venezolano».
En este sentido, Álvarez de Toledo criticó duramente al Gobierno acusándolo de haber realizado una «extracción contra el presidente legítimo», refiriéndose a Edmundo González, «bajo el disfraz de una misión humanitaria»; mientras que la acción americana ha extraído al «usurpador». En este sentido, tachó al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero de ser «el gran blanqueador de la tiranía chavista», señalando que, partiendo de su labor de mediación, acabó especializándose en «el tráfico de presos políticos», encargándose de «salidas condicionadas a los intereses del régimen de Maduro».
«Usted alaba a Donald Trump, pero a Delcy Rodríguez no la ha puesto donde está [en la presidencia de Venezuela] el Gobierno de España, sino la intervención militar de los EEUU», ironizó Albares en su respuesta a la diputada del PP, a quien acusó de «tomar el pelo» a los venezolanos. «Trump dijo ayer que ha tenido una larga conversación con Delcy Rodríguez, que es una persona fantástica y que se dispone a trabajar con ella a largo plazo, y a mí me gustaría conocer qué piensa al respecto», espetó igualmente el ministro, que acusó al PP de no haber hecho «nada» durante su última etapa en el Gobierno para garantizar el sistema democrático en Venezuela.
Igualmente, Álvarez de Toledo también denunció «el infinito cinismo» de una política exterior que, a su juicio, es «inmoral e ineficaz», y comparó la actitud de otros líderes internacionales a la puesta en libertad de los presos políticos que se encontraban en Venezuela, como es el caso de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que recibió a los liberados a pie de pista, frente a un Sánchez que «escondió a los españoles por una puerta de atrás del aeropuerto de Barajas». «Los sacamos por la sala de autoridades de Barajas. ¿Qué hubieran querido, que a personas recién liberadas después de un año y medio se les hubiera expuesto como a monos de feria ante la prensa? Eso es lo que le preocupan a usted los presos políticos de Venezuela», le respondió Albares.
Por otro lado, la portavoz de Vox, Pepa Millán, ha señalado que la situación actual evidencia que Europa «no pinta absolutamente nada» y España «todavía menos» en un tablero internacional cada vez más inestable. En concreto, Millán ha celebrado la caída de Maduro como «una buena noticia» que hace a Venezuela más libre, a pesar de la actitud de un Gobierno español que, a su juicio, se sitúa junto a «narcodictaduras y regímenes totalitarios debido a su sumisión al globalismo».
Fuente: 20 Minutos






