
SANTIAGO. – El presidente del Sindicato Nacional de Choferes Santiago Incorporado, Miguel Sánchez, ha advertido que el sector transporte en Santiago enfrenta una de sus peores crisis históricas. Los choferes se encuentran “con una espada en el pecho y al borde del precipicio” debido a la falta de planificación, la baja rentabilidad y la ausencia de respuestas estructurales por parte de las autoridades.
Sánchez describió un panorama alarmante para el transporte público tradicional, especialmente el concho. Esta actividad, según afirmó, sobrevive en condiciones precarias y carece de relevo generacional. La falta de rentabilidad ha alejado a los jóvenes, dejando muchas rutas sostenidas por choferes envejecientes y conductores haitianos.
Entre los problemas evidentes figuran las largas filas de carros públicos esperando pasajeros en distintos puntos de la ciudad, asi como los turnos prolongados en áreas como la UASD y otras zonas de Santiago debido a la baja demanda,
Sánchez también criticó el desorden en las paradas y terminales del transporte urbano e interurbano, responsabilizando a las autoridades de tránsito por permitir ocupaciones que generan entaponamientos.
Mencionó la situación en la calle 30 de Marzo, donde no deberían operar paradas, ya que existen terminales formales en la rotonda del barrio Libertad.
El dirigente denunció ademas que históricamente los choferes han sido excluidos de las decisiones que afectan al sector. Muchas luchas sindicales han respondido a intereses personales de las cúpulas, no a una verdadera conciencia colectiva.
Aseguró que algunos dirigentes han pasado de ser representantes de base a empresarios del transporte, alejándose de las necesidades reales de los conductores.
Respecto al subsidio al combustible, lo calificó como “un nuevo modo de soborno”, ya que los carros de concho utilizan gas y no gasoil, y por lo tanto, este beneficio no impacta directamente a la mayoría de los choferes, sino a las cabezas de federaciones.
Sánchez rechazó la posibilidad de aumentar la tarifa del transporte en las actuales circunstancias.
“Un alza podría reducir aún más el flujo de pasajeros y agravar la situación económica tanto de los usuarios como de los conductores”.
Además, alertó sobre los problemas de salud que enfrentan los choferes debido a la falta de baños públicos, lo que ha provocado altos niveles de enfermedades renales y de próstata.
Llamó a las autoridades a instalar baños móviles en puntos estratégicos de la ciudad.
La inseguridad también afecta al sector transporte, especialmente a los taxistas, debido a la falta de patrullaje policial en rutas urbanas e interurbanas.
Esto convierte a los choferes en blancos fáciles de la delincuencia.
En cuanto al sistema de transporte masivo que incluye monorriel, teleférico y guaguas alimentadoras, Sánchez reclamó que el sector transporte de Santiago sea incluido en una verdadera mesa de negociación.
Advirtió que, de no hacerlo, muchos choferes podrían desaparecer con la entrada en funcionamiento del sistema.
Criticó la improvisación en la intervención de la calle del Sol, que se inició sin consulta ni planificación de rutas alternas, afectando el comercio y el transporte.
Finalmente, Miguel Sanchez hizo un llamado al Estado, al INTRANT y a las autoridades municipales para garantizar un transporte organizado, seguridad, planificación y condiciones dignas para choferes y usuarios.







