
La defensa de Europa
Alemania es la anfitriona del ejercicio Steadfast Dart, en el que participan 10.000 soldados de once países, y España está al mando de la flota conjunta
Que Washington no participe en este ejercicio planificado hace dos años es casual, pero llega en plena crisis de confianza por la agresiva actitud de Trump
El ejercicio más importante de la OTAN de este año 2026 está en marcha. Unos 10.000 militares de once países aliados participan en unas maniobras en Alemania concebidas para testar la velocidad de despliegue de tropas y equipos de combate de un punto a otro del continente europeo en caso de ataque, en esta ocasión del sur a la costa báltica alemana.
Nombre del ejercicio multinacional: Steadfast Dart (dardo firme). La operación se dirige desde el cuartel general de la Fuerza Conjunta Aliada de Brunssum (Países Bajos), cuyo comandante es el general alemán Ingo Gerhartz. La Armada española ejerce el mando del componente marítimo, la parte terrestre es liderada por Italia, y la coordinación del aire recae en Turquía. Participan, además, unidades de Bélgica, Bulgaria, Francia, Grecia, Lituania, Reino Unido y República Checa.
“Con este ejercicio se envía un importante mensaje de unidad de la Alianza; aquí se trata principalmente de las naciones del sur de Europa, como España, Italia, Turquía o Grecia, que trasladan fuerzas a Europa central, a Alemania, para demostrar que estarían allí en caso de crisis”, dice el general Gerhartz a bordo del avión de transporte de tropas A400M de la Luftwaffe (Fuerza Aérea alemana) en vuelo de Berlín hacia la base naval de Rota (Cádiz). En el vuelo vamos también un grupo de periodistas de varios países.
En estas maniobras de la OTAN no se especifica el potencial país agresor, pero salta a la vista que simulan cómo responder si Rusia atacara Lituania, Letonia o Estonia, y el auxilio aliado llegara por el mar Báltico

En este gran ensayo de respuesta rápida de la Alianza Atlántica a una potencial agresión no participa Estados Unidos. La ausencia es casual –el ejercicio se planificó hace dos años, y los países rotan–, pero llega en plena crisis de confianza por la agresiva actitud del presidente Donald Trump hacia los aliados europeos dentro de su obsesión por hacerse con Groenlandia.
Con matices –pues el poderío militar estadounidense en Europa y su presencia orgánica en cuarteles generales de la OTAN lo impregnan todo–, estas maniobras mostrarán cómo se desenvuelven los aliados europeos sin participación directa del mayor socio de la Alianza.
Por lo pronto, de la base naval de Rota ha zarpado hacia el mar del Norte y el mar Báltico una flota de barcos españoles y turcos –con el buque de asalto anfibio español Castilla como buque insignia–, a la que se unirán por el camino barcos británicos y franceses. Serán, en total, catorce naves. Transportan tanques, vehículos blindados, helicópteros, lanchas de desembarco y drones, junto a marinería e infantería de marina.
Fuente LA VANGUARDIA







