
Alemania ha destinado más de 500 millones de euros para comprar estos aviones no tripulados como parte de su rearme militar. La Conferencia de Múnich adelanta un informe preocupante, bajo el título ‘En proceso de destrucción’, tras el alejamiento entre Europa y EEUU
El Gobierno alemán prevé encargar drones de ataque por valor de 536 millones de euros como parte de un proceso de rearme acelerado iniciado tras la invasión rusa de Ucrania. La operación se enmarca en un acuerdo más amplio de 4.300 millones de euros y contempla la adquisición de municiones de asalto a las empresas alemanas Helsing y Stark Defence, según documentos consultados por Reuters.
Los drones que planea adquirir Alemania están diseñados para sobrevolar una zona durante un tiempo determinado y lanzarse después contra objetivos concretos, destruyéndose en el impacto. Este tipo de armamento ha demostrado la eficacia en conflictos recientes, especialmente en el frente ucraniano.
Ucrania y el auge de la industria de los drones
El presidente de Ucrania, Volodímir Zeleski, ha subrayado en varias ocasiones el potencial estratégico y económico del sector de los drones. Según explicó Ucrania cuenta actualmente con unas 450 empresas dedicadas a la fabricación de estos sistemas, de los cuales entre 40 y 50 son líderes del sector.
Zelenski ha señalado que, pese a tratarse de una industria relativamente joven, es ya la más grande del país y una de las que despierta mayor interés inversor, especialmente en el ámbito de la defensa y la aviación no tripulada.

Europa entra en una era de confrontación
La decisión alemana coincide con el inicio de la Conferencia de Seguridad de Múnich, cuyo informe previo lanza un mensaje especialmente alarmante bajo el título ‘En proceso de destrucción’. El documento advierte que Europa se adentra en una etapa prolongada de confrontación, marcada por el distanciamiento de Estados Unidos y el debilitamiento del orden internacional.
El informe apunta a que la retirada progresiva del respaldo estadounidense ha dejado al descubierto importantes carencias militares en la Unión Europea y plantea dudas sobre si los planes de rearme anunciados hasta ahora serán suficientes para garantizar la seguridad del continente.
Fuente: 3N






