
«Quieren sabotearlo todo»
Moscú cree que gana tiempo porque avanza sobre el terreno y los expertos ucranianos insisten en que la delegación rusa está pensada para «perder el tiempo»
Tres rondas de negociaciones, pocos o ningún resultado: Ucrania y Rusia salen de las conversaciones en Ginebra con la «tensión» de dos partes que. apenas acercan posturas. Moscú cree que está ganando tiempo a pesar de calificar los contactos de «productivos», pero lo cierto es que solamente han alcanzado un tímido acuerdo sobre cómo se comprobará que se cumple un alto el fuego cuando este llegue. Pero Volodimir Zelenski insiste en que ahora mismo «no hay voluntad política» por parte del Kremlin para ello. A la vez, el Gobierno ucraniano deja claro de nuevo que no va a ceder territorio: «No nos lo perdonarían», sostuvo el presidente.
«Las reuniones fueron realmente difíciles, y podemos afirmar que Rusia está intentando prolongar negociaciones que ya podrían haber llegado a la etapa final«, avisó un Zelenski que quiere que la guerra «termine lo antes posible», repite, al mismo tiempo que Estados Unidos pone toda la presión sobre Ucrania, algo que Kiev considera «injusto». La realidad es que ambos lados han caído en la ‘diplomacia vacía’.
Oleksandr Kraiev, experto en relaciones internacionales y director del Programa de América del Norte del Consejo de Política Exterior de Ucrania, explica a 20minutos que la clave está ya desde el inicio en la delegación que envía Rusia para negociar. «En realidad, estas conversaciones dieron mucho menos de lo que podrían haber dado, por una sencilla razón: los rusos han vuelto a traer a [Vladimir] Medinsky«, expuso, en referencia al negociador jefe de Putin, que fue en su momento ministro de Cultura. «Con sus digresiones históricas y su enfoque general de lo que él mismo denomina diplomacia, es simplemente incapaz de llegar a ningún acuerdo, ni con Ucrania ni, por supuesto, con los estadounidenses», resume.
«Su mera presencia no es una señal de que Rusia quiera que estas negociaciones culminen en algo significativo. En todo caso, su repentina reaparición en la delegación es una señal de la actitud de Moscú: siguen sin considerar estas conversaciones como un vehículo para obtener un resultado real», concluye Kraiev, que con esas palabras comparte la visión que tiene el propio Zelenski sobre el papel del Kremlin en este formato. «Por absurdo que pueda parecer, si se analizan todas las rondas, reuniones y formatos anteriores en los que Medinsky ha estado presente, el patrón es claro: no se le envía para negociar. Se le envía para hacer perder tiempo o, por el contrario, para sabotear todo el proceso».
Es más, el experto ve un cierto retroceso respecto a lo que se logró, dice, en las rondas anteriores de negociación. «Siguen intentando tomar por la fuerza lo que luego podrán formalizar diplomáticamente. En ese sentido, las últimas negociaciones que nos parecieron remotamente prometedoras fueron las de Abu Dabi, donde se consiguió un nuevo intercambio» de prisioneros, recuerda.
Por su parte, Oleksandr Notevskyi, analista político en Grunt Media y antiguo miembro del Ukrainian Center for Policy Development expone a este medio que no es momento de ver resultados sustantivos ateniendo a la dinámica de estos días. «Han vuelto a enviar a Vladimir Medinsky, una figura conocida por sabotear abiertamente las negociaciones. Utiliza las conversaciones para impartir lecciones pseudohistóricas del tipo ‘en el siglo XI, este príncipe controlaba ese territorio, por lo que Donetsk pertenece a Rusia'», coincide.
«Se trata de un circo diseñado únicamente para vaciar de contenido las negociaciones«, termina Notevskyi, que como Kraiev ni siquiera es optimista sobre si la siguiente ronda, que puede darse en marzo, servirá para que se vean grandes novedades; desde luego los expertos insisten en que los progresos políticos siguen lejos.
Todo esos movimientos, esgrimió, dificultan una paz que, según repitió Zelenski, Ucrania quiere lo antes posible. «Ucrania está preparada. No necesitamos la guerra. Y siempre actuamos de forma simétrica: defendemos nuestro estado y nuestra independencia. Asimismo, estamos dispuestos a avanzar rápidamente hacia un acuerdo justo para poner fin a la guerra. La única pregunta para los rusos es: ¿qué quieren?», concluyó.
Fuente: 20 Minutos






