
Lods conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por Becker Márquez Bautista
Recientemente, el presidente Luis Abinader, en su discurso ante el Congreso Nacional este 27 de febrero con motivo del 182.º aniversario de nuestra Independencia Nacional, presentó su rendición de cuentas. En ella, mencionó diversas obras en distintas provincias; sin embargo, lo que ha causado un verdadero revuelo es la mención de unas supuestas 70 obras en San Juan.
Lo más preocupante no es solo que expongan al mandatario a faltar a la verdad, sino que dirigentes políticos del partido de gobierno y un diputado oficialista salieran, cual «gallos locos», a desmentir al propio Presidente. En un intento burdo e irresponsable por «corregirlo», afirmaron que no eran 70, sino 101 obras. Como por arte de magia, publicaron un listado para intentar confundir al pueblo, cuando la realidad es que la gran mayoría de dichas obras están siendo ejecutadas por los ayuntamientos.
Es imperativo aclarar que estas obras se realizan con los recursos que, por ley, el Gobierno Central está obligado a transferir del Presupuesto Nacional. La Ley No. 166-03 establece que el Estado debe transferir el 10% de los ingresos totales a los ayuntamientos y distritos municipales. Asimismo, la Ley No. 176-07 regula las competencias de los gobiernos locales, otorgándoles autonomía política, fiscal y administrativa como personas jurídicas descentralizadas.
La mayoría de las obras mencionadas están inconclusas. Un ejemplo fehaciente es el Aeropuerto Doméstico «El Granero del Sur», en la provincia San Juan, considerada la obra cumbre del gobierno en la zona. Se aseguró a los medios que sería entregada a finales de 2025 y ya, entrando en el primer trimestre de 2026, los trabajos continúan. Esta obra se inició con el «primer picazo» el 7 de septiembre de 2023; vamos rumbo a los tres años de construcción y el despegue sigue siendo una promesa.
En cuanto a las obras «terminadas», la realidad es penosa: se mencionan un tanque de agua potable y la planta de tratamiento, reparaciones de letrinas (simples cambios de hojas de zinc), dos naves de Zona Franca, el asfaltado de apenas tres caminos vecinales —como el de Carreras de Yeguas— y la remodelación de un local de Senasa.
Muchos se preguntarán por qué Becker no menciona el mercado municipal de Las Matas de Farfán como obra concluida. No lo hago porque, citando las leyes 166-03 y 176-07, estas son competencias municipales que el Gobierno Central pretende mercadear como propias. Y sí, ya sé que la Comisión Presidencial de Desarrollo Provincial lo construyó y se lo entregó al ayuntamiento, pero eso no cambia el hecho de que se use para inflar logros ajenos a la gestión directa del Ejecutivo.
Intentar confundir al pueblo con engaños y una evidente estafa publicitaria es una falta de respeto que no debe pasar por alto. Al intentar «ayudar» al Presidente inflando los números, estos dirigentes no solo engañan a la ciudadanía, sino que lo dejan en evidencia y lo hacen quedar mal ante el país.
Cuidadito con las «gallolocadas», porque en política, la mentira sistemática suele ser catastrófica para el futuro de una nación.





