
Mi padre fue foto-reportero de los periódicos: El Caribe, Listín Diario y El Nacional de Ahora!.
Ser reportero era una profesión importante por lo difícil de la cámara, el rollo y trabajo de laboratorio
Con mi padre Gerardo, aprendí a manejar la fotografía del laboratorio, con los tres químicos y elaborar ese producto gráfico tan importante, para demostrar la verdad de nuestra imagen y de los espacios disponibles en cualquier escenario.
Foto-periodista desde la frontera dominicana con Haití, ahí estaba mi padre enviando fotos, recuerdo de: puentes dañados, camino destruido, huelgas anunciadas, reportes importantes que eran analizados en el laboratorio periodístico y luego enviado los medios donde de ahí se tomaban decisiones muy importantes en los gobiernos de turno.
Gerardo Domínguez Fernández, además fue alcalde del municipio de Restauracion en el año 1966 a la llegada del gobierno de Joaquín Balaguer, el partido reformista dividió en dos años los periodos municipales para dar oportunidad a algunos dirigentes de la comunidad.
Mi padre fue el primero en ocupar esa posición, con el nuevo gobierno.
En mi caso (yo) que había llegado del campo donde me crié con mi abuela, recuerdo que tenía 9 años y mi padre recibía el presidente Joaquín Balaguer de visita a mi Restauracion Rinconcito de la Provincia Dajabon donde llegaba para tratar el asunto de «la alianza para el progreso» que se había redistribuido en la zona fronteriza, con aquello del aceite, el queso, la mantequilla, el bacalao, el arroz. Esto es algo que hoy hace falta, en todos esos lugares apartados del país.
Balaguer llegó desde su helicóptero directo donde mi padre y yo en sus piernas le extendí mi brazo, tomó mi pequeña extremidad y me puso la mano en la cabeza alegando con suma alegría» y en voz alta «este va a ser grande»
Con mi padre también aprendí a manejar la política al servicio del pueblo y estar siempre con los más necesitados, hoy todo eso ha cambiado y se ha transformado de manera que los poderosos son los que asumen el control, porque vieron la importancia de infiltrarse en la democracia para sacarle provecho a sus necesidades personales.

Mi padre Gerardo Domínguez Fernández, le decían (el Míster) allá en mi pueblo sus amigos, otros lo conocían como Priamo Gerardo, descendiente de la familia más brillante respecto a abril del 65 sobrino de Rafael Tomás Fernández Domínguez, Tio de mi padre, hijo de Ludovino Fernández que era nuestro bisabuelo.
Gerardo el Míster, estuvo muy vinculado a la historia de nuestra comunidad iniciando los primeros aportes a la ganadería, para producir leche y abastecer al pueblo, en la asociación de agricultores, el cooperativismo y finalmente falleció dejando una dirección importante como director municipal de la Cruz roja Dominicana.
En las actividades públicas Gerardo Domínguez trabajó como agente de correos y comunicaciones de Monte Cristi a Pedro Santana, recorrido por la frontera lineal del noroeste, haciendo un servicio a la comunidad.
Laboró como administrador del Hospital Restauración municipio de Restauración,
fue presidente por 10 años de la sala capitular del Ayuntamiento Restauración .
Priamo Gerardo Domínguez Fernández, en el área privada, trabajo como estilista de corte y sastrería, fotografía y estudio artístico y farmacéutico, en aquellos tiempos la medicina no era tan avanzada y personas que podían apoyar a la comunidad producían medicamentos para la piel y otras complicaciones de salud.
Puedo señalar que con mi padre aprendí todo lo que él manipulaba, en mi trabajo de experimentación hice cosas que pudieron costarme hasta la vida, por la ignorancia de las personas que siempre asumen lo que no entienden que ocurre, sin embargo; al final todo se demostró de que las acciones eran diferentes.
En este tiempo quiero en este escrito manifestar mi admiración y respeto por Gerardo del que tanto aprendí y él respetuoso siempre con su familia tuvo un matrimonio estable crecí con mis abuelos, en un campo apartado de Loma de Cabrera, llamado (palo colorado) pero a los 9 años, volví a juntarme con mis hermanos y he estado con ellos hasta la fecha compartiendo y celebrando el cumpleaños de nuestra madre que se aproxima a los100 años doña Teodora Cruz.
Ella madre, trabajó como enfermera y meteoróloga, en el cual también aprendí el área de la radio astronomía, aprendiendo de sus datos plubiometría del agua caída en la cordillera central.
Hoy presento este artículo a través de este medio para solicitar que mi padre Gerardo sea conocido por la «sala capitular» de este pequeño pueblo, primero de la Provincia de Dajabon Frontera serie 43.
Que se designe una calle con su nombre o que sea dividida en dos como la calle que él mismo reparó y la convirtió con el nombre de «Antonio de la Maza» un maderero quien luego se convirtió en ajusticiador de Rafael Trujillo.
Que esa calle sea dividida en dos partes una en el centro de la ciudad con el nombre de Gerardo Domínguez Fernández y la otra parte donde estaba » el aserradero» siga con el nombre actual.
Esa solicitud debe hacerse a través del cabildo donde aparece su fotografía y al celebrar 6 años de fallecido ya aplica para este reconocimiento.
La propuesta debe ser conocida conocida por los concejales para que se instale el nombre de esta calle. Y haréis justicia!!
Un llamado al Alcalde Daniel Fontanillas hijo también de un alcalde Bobo Fontanillas.
Franklin Domínguez Cruz.
FDC 2026.






