
De Bab al Mandeb a Ormuz
Al cierre del Estrecho de Ormuz podría sumar el cierre del transporte marítimo que pasa por el mar Rojo, lo que podría agravar aun más las consecuencias de la guerra
La escalada de conflicto que se vive en Oriente Medio no tiene atisbo de acabar. Este sábado, justo cuando se cumplieron 30 días del inicio de la guerra, los hutíes del Yemen, aliados tradicionales de Teherán, decidieron sumarse a los ataques y lanzaron dos misiles contra territorio israelí en apoyo al régimen iraní, poniendo fin así a un mes en el que, más allá de las manifestaciones públicas, no habían llegado a meterse de lleno en el conflicto. Su incursión no solo supone un nuevo frente abierto para Israel, sino que podría llegar a provocar un nuevo golpe letal para la economía mundial -ya notablemente afectada por el cierre del Estrecho de Ormuz- si los hutíes deciden emprender ataques contra el estrecho de Bab al Mandeb, por donde pasa una cuarta parte del comercio marítimo de todo el planeta.
Este estrecho, que se traduce en español como «la puerta de las lágrimas» o «la puerta del dolor» es la conexión del mar Rojo con el océano índico. Así, tras la apertura en el Canal de Suez en 1869, Bab al Mandeb se convirtió de una ruta imprescindible del comercio que une Europa con Asia. Es, de hecho, la ruta más corta para conectar ambos continentes.
Por este enclave, pasan alrededor de 4,5 millones de barriles de petróleo según la Administración de Información de Energía de los Estados Unidos. Son barriles de crudo con origen en Asia y países de Oriente Medio y que, precisamente, están destinados a cubrir las demandas de Occidente. Además, este estrecho también es una importante ruta en lo que a gas natural se refiere, ya que el 8% de los cargamentos mundiales de gas natural licuado transitan por este lugar. Y a ello habría que sumar también otro gran número de embarcaciones que transportan otra serie de productos y mercancías y que también se verían afectadas.

Por todo ello, todas las miradas parecen estar puestas ahora en lo que van a hacer los hutíes. Su entrada en el conflicto se ha limitado por ahora así a los dos misiles lanzados hacia territorio israelí, pero lo cierto es que podrían atacar infraestructuras energéticas y militares en países vecinos árabes del Golfo, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Además, no sería novedad que también atacaran Bab al Mandeb, ya que cuando Israel emprendió su ofensiva en Gaza, los hutíes, en represalia, llevaron a cabo varios bombardeos contra este estrecho y contra embarcaciones que circulaban por el enclave. Ello obligó a numerosas navieras a evitar la ruta y a circunvalar el continente africano, lo que provocó un incremento de los costes.
Sin embargo, lo cierto es que desde el alto en fuego entre Israel y Hamás, que entró en vigor el pasado 9 de octubre, los hutíes cesaron su ataques y suspendieron su operativo, lo que volvió a estabilizar el tráfico en la entrada al mar Rojo.
Un enclave en constante incertidumbre
Con todo, la realidad del estrecho de Bab al Mandeb es que ya antes de la guerra de Gaza también se trataba de un enclave sumido en la constante incertidumbre, fruto de la piratería, los saqueos y ataques. En la actualidad, la presencia de piratas en el Mar Rojo es toda una realidad debido a numerosos conflictos de intereses por la obtención de todo tipo de mercancías. Por ello, algunas potencias mundiales como Estados Unidos o Reino Unido han ido con los años ampliando su presencia militar en la zona.
Debido a los piratas y a los ataques de lo hutíes -que se encuentran en plena lucha por tomar el control de su país- Estados Unidos ha bombardeado en varias ocasiones las zonas controladas por el grupo islamista radical, lo que ha terminado por convertir este estrecho en un escenario de conflicto internacional.
El riesgo ante un nuevo Ormuz
Utilizando a los hutíes, Irán podría provocar un nuevo varapalo a la economía mundial que ya se sumaría al de Ormuz, por donde pasa aún una mayor parte del petróleo mundial y donde Teherán ya ejerce una enorme presión. De esta forma, si Ormuz representa la llave del golfo Pérsico, Bab al Mandeb es la puerta al Mediterráneo a través de Suez. La combinación de ambos puntos bajo las presiones de la República Islámica elevaría aún más el conflicto y tensionaría aun más el comercio global, los precios de la energía y la estabilidad económica internacional. Además, al estallar en Yemen un nuevo conflicto, la guerra dejaría de ser únicamente un enfrentamiento regional para pasar a convertirse en una amenaza mundial.
Con todo ello, la propiaUnión Europea ha advertido este domingo que el riesgo para el transporte marítimo comercial en el mar Rojo está aumentando. Así lo han asegurado desde la misión naval de la UE, EUNAVFOR ASPIDES, quienes han destacado en un mensaje informativo que los nuevos ataques de los insurgentes de Yemen podrían marcar el «primer paso» hacía una escalada militar aún más amplia. «Parece haber llegado el momento de que los hutíes se involucran activamente en el conflicto», declaran desde ASPIDES.
La misión de la UE ha evaluado el nivel de amenaza como «medio» para las embarcaciones no vinculadas a Estados Unidos o Israel, pero lo ha elevado incluso a «alto» para los buques que sí están relacionados directamente con estos dos países. Por todo ello, han recomendado a los buques que «extremen las precauciones» y han instado a los vinculados a Estados Unidos e Israel a evitar la ruta «hasta que la amenaza disminuya».
Fuente: Telemadrid




