
El presidente estaba descontento con la gestión por parte de la responsable de Justicia de los archivos del caso Epstein
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha despedido a Pam Bondi de su cargo como fiscal general de EE UU, en un movimiento que marca una significativa sacudida dentro de su administración, según informaron medios estadounidenses citando a un funcionario de la Casa Blanca.
Bondi, quien había liderado el Departamento de Justicia desde hace más de un año, fue apartada de su puesto tras una creciente frustración de Trump con su gestión, en particular por la forma en que manejó los expedientes relacionados con el caso del fallecido financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein y por no avanzar con mayor agresividad contra personas que el presidente considera adversarias políticas.
Curiosamente, solo un día antes, Trump había elogiado a Bondi ante en medios de prensa estadounidenses asegurando que era «una persona maravillosa» y que estaba realizando un buen trabajo. Un portavoz de Bondi remitió al periódico a esas declaraciones. Bondi se encontraba el miércoles en el Tribunal Supremo, donde Trump asistió a audiencias sobre un caso de ciudadanía por nacimiento. Este cese se convierte en el segundo en un mes dentro de la cúpula de su administración republicana, tras la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el 5 de marzo.
Durante su mandato, Bondi fue una defensora combativa de la agenda de Trump y presionó por cambios en la forma en que el Departamento de Justicia tradicionalmente opera de manera independiente frente a la Casa Blanca. Sin embargo, varios episodios polémicos, especialmente la polémica por la publicación de documentos del caso Epstein, provocaron críticas incluso dentro de su propio partido.
Además, la salida de Bondi y Noem podría no ser la última. Según otros medios, Trump está considerando también destituir a Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, por supuesta falta de liderazgo y por haber protegido a un subdirector de la agencia involucrado en la gestión de la amenaza iraní. De confirmarse, serían tres mujeres las afectadas por estas decisiones de la presidencia de Trump, reflejando un patrón que ha generado preocupación entre analistas políticos.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha señalado públicamente a figuras como el exdirector del FBI James Comey, la fiscal general de Nueva York Letitia James, la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook y el exasesor de seguridad nacional John Bolton, presionando al Departamento de Justicia para que actúe contra ellos. Según fuentes cercanas, el «poco celo» de Bondi en estas investigaciones resultó ser su pecado mortal.
Fuente: 3N







