
Carolina Mejía, quien lleva semanas recorriendo los pueblos dando aliento a sus compañeros de partido y naturalmente captando adeptos para sus aspiraciones presidenciales para el 2028
A continuación el discurso de Carolina Mejía en La Roma: Queridos amigos, queridas amigas
Es una alegría verlos aquí, en este encuentro entre todos los que hacemos que el PRM sea un partido ganador. Esto es unidad, compromiso y sobre todo respeto por las bases y la dirigencia.
Desde el 22 de marzo que inicié un recorrido nacional, he tenido la dicha de escuchar y ver a nuestra gente comprometida y con ganas de vencer una vez más. Esto es claro, si seguimos así, el 2028 será de nosotros.
Lo será también gracias a ustedes, la gente del Este. He conversado con muchos de ustedes y sé que La Romana, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, El Seibo y La Altagracia han empujado el crecimiento de este país.
Pero también sé que ese crecimiento aún no ha llegado a todos los hogares, convirtiéndose en prosperidad para las familias de esta región.
Esa es una verdad. Soy formada en economía, analizo las variables y las cifras que son buenas, pero detrás de esos números hay personas, y muchas de ellas no lo sienten en la mesa, en el bolsillo y en las oportunidades.
Ese es el próximo paso.Es lo que llamo la evolución del cambio: Seguir lo que está bien, corregir lo que haya que corregir y transformar lo que falta.
Es así como he construido mi carrera en la vida pública, siendo frontal, abrazando al que lo necesita, con mucha empatía y pensando primero en el espacio común que en intereses personales.
Repito una y otra vez: para ser mejores, primero tenemos que ser buenas personas. Eso se logra estando en las calles para recibir, no solo los halagos, sino también las críticas constructivas y las sugerencias de las personas con toda humildad.
Gracias a esa actitud entendí que lo primero que había que hacer, en mi gestión, era poner orden para avanzar y dar lugar a los dirigentes y a los compañeros de barrios, porque ellos resuelven en el territorio.
Es con esos principios que fui secretaria del partido, y como vieron hicimos mucho y espero que quien me suceda pueda hacer más aún por nuestro partido, eso es evolucionar.
Quiero hablarles claro a ustedes, dirigentes, compañeros, compañeras: este proyecto no lo construimos un puñado de personas, lo construyeron ustedes y lo van a seguir construyendo ustedes.
Ser una compañera o compañero significa disfrutar de los buenos momentos y acompañar en los más difíciles. Y eso es lo que hacemos con el presidente Abinader.

Inauguramos el Malecón Deportivo donde había mucha alegría, que es una maravilla y los invito a conocerlo, y también estuvimos juntos recorriendo áreas inundadas, asistiendo a personas afectadas con mucha tristeza.
Creo en eso, soy parte activa de esa estructura. No vine a La Romana para ganarme unos “likes”, ni ser la reina de las redes sociales. Sino para ser la líder de un proyecto que afianzará el cambio iniciado en el 2020, y eso se hace con ustedes, hoy, mañana y siempre. En esta época de redes yo sigo creyendo que somos nosotros en el territorio los que podemos hacer que los sueños se realicen.
Miren, voy a ser clara: creo en las redes, pero sé muy bien que ni X, ni Tik Tok, ni Facebook juntan votos y mucho menos los cuidan el día de las elecciones, son ustedes los dirigentes y las bases en unión que hacen ese trabajo.
Compañeros y compañeras, Debemos entender que un partido que no escucha, se desconecta. Y un partido que se desconecta, pierde.
Esta mujer tuvo, tiene y tendrá las puertas abiertas, la mano extendida y pueden tener la tranquilidad que atenderé el llamado de ustedes para dar respuesta a las necesidades y trabajar coordinadamente.
Quiero terminar con unos datos que me animan. Un analista político y encuestador me decía ayer que el 85% de los dominicanos creen que las mujeres estamos capacitadas para la presidencia.
Y un porcentaje muy similar cree que con una mujer en la presidencia el dinero llegaría a más hogares y habría más oportunidades para los jóvenes. ¡La cosa pinta bien!
Esto me lleva a una reflexión: Desde hace 182 años hemos tenido presidentes de todo tipo: Algunos del cambio como el actual, otro de la mera continuidad. Hemos tenido dictadores y también demócratas, tuvimos presidentes carismáticos y otros malhumorados. Tuvimos distintos tipos de presidentes, pero lo que aún no tuvimos es una presidenta. Y eso está por cambiar.
Los invito a que sigamos juntos, construyendo un futuro mejor, que no demos ningún paso para atrás y que las bases del cambio sean las que sirvan de cimiento para lo que viene, que será muy bueno para todos.
Los abrazos desde lo más profundo de mi corazón, que Dios los bendiga a todos, que Dios bendiga a nuestra amada patria.






