
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por Freddy González
Un informe de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Gaza y Cisjordania aparecen en las acusaciones que contra Israel realizó una Comisión de Investigación Internacional Independiente, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Esa comisión de investigación dice: «Que Israel atacó deliberadamente a niños palestinos, lo que ha derivado en genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza, así como crímenes de guerra en la Cisjordania ocupada”.
Dicho informe señala: » Más de 20 000 niños palestinos murieron y más de 44,000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025.
Según los datos citados por la Comisión, los menores representan cerca del 30% de todas las personas fallecidas en el territorio palestino ocupado».
La investigación sostiene: «Que muchos de ellos murieron en ataques aéreos con explosivos de gran potencia y amplio radio de impacto, señalando casos documentados de niños alcanzados por disparos de drones, francotiradores y otras armas en la cabeza o la parte superior del cuerpo”.
Lo que ha llevado a los expertos a afirmar que: » Las pruebas reunidas revelan un patrón de conducta destinado a destruir la continuidad biológica y el futuro de la población palestina en Gaza».
Este informe de la brutal y de criminal actuación del sionismo israelí contra la población infantil del pueblo palestino de Gaza, Cisjordania, Jerusalén del Este, como de otros territorios palestinos, es la confirmación de la política de exterminio de ese pueblo en sus raíces, que se ensaña contra mujeres embarazadas y niños, sin importar edad y sexo, trazada por Netanyahu y su séquito neofascista.
Dicha política fue anunciada en meses pasados por el Ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, quien equipara la Franja de Gaza y a su población civil —incluidos los niños— con actores terroristas y combatientes activos.
Añadiendo que: » La postura oficial del Ministerio, justifica las operaciones militares sin distinción de edad ni estatus civil”.
En igual sentido, se ha pronunciado el rabino ortodoxo Ronen Shaulov, quien dijo que: » los niños de Gaza debían morir porque, al crecer, se convertirían en futuros terroristas».
Entonces estamos frente a una réplica de la llamada solución final diseñada por los líderes del Tercer Reich que encabezó el demente y maniático Adolfo Hitler que costó la vida a más de 6 millones de personas judías; de los cuales el 25%, 1.5 millones, fueron niños de ambos sexos.
La situación en Gaza es peor en términos porcentuales, pues de los 73,035 asesinados computados desde el inicio de la ocupación de las tropas sionistas, 21,280, igual a el 29%; son niños de ambos sexos, sin contar la cantidad de desaparecidos y sepultados bajos los escombros que jurídicamente no se pueden declarar como muertos.
La política del Tercer Reich y la que hoy aplica el sionismo israelí no se diferencian ni en el propósito, ni en la forma; una buscaba borrar de la faz de la tierra la población judía, y la segunda exterminar en su raíz la población palestina diezmando su niñez en busca de la extinción de su población y la desaparición como nación.
Ambas son acciones de genocidio y de exterminio de poblaciones enteras, declaradas como crímenes de lesa humanidad.
Los principales criminales nazis responsables del holocausto, además del mitómano Adolfo Hitler, eran:
Hermann Göring,
Heinrich Himmler,
Reinhard Heydrich, (ajusticiado en Checoslovaquia);
Ernst Kaltenbrunner,
Rudolf Höss, el comandante a cargo de Auschwitz,
Hans Frank: gobernador general de la Polonia ocupada, supervisó la creación de guetos y el exterminio masivo.
Wilhelm Keitel y Alfred Joel, (Ambos firmaron órdenes criminales).
Así como, Adolf Eichmann, jefe de la Sección de Asuntos Judíos de la Gestapo, detenido en Argentina por el Mossad y llevado a Israel donde corrió la misma suerte que los demás, sentenciados a la horca, por genocidio y crímenes de lesa humanidad.
Y aunque no pretendo que corran la misma suerte que los arquitectos de holocausto. Netanyahu, Itamar Ben-Gvir, y los demás autores y cómplices del exterminio del pueblo palestino; sobre todo, de su población infantil, deben ser condenados por todos los pueblos del mundo amantes de la paz y las buenas relaciones en las naciones, por genocidio y la pretensión del aniquilamiento y exterminó de la población palestina, sobre todo de su niñez.
Deben ser declarado como la principal causa de muerte infantil en el mundo después de la Pandemia de la Covid-19.
Callar frente a esta barbarie nos hace cómplice por omisión o por cobardía, que “Ni un niño más sea asesinado en Gaza, debe ser el clamor del mundo a favor de la población infantil palestina”.
Alto al genocidio sionista en la franja de Gaza y de más ciudades palestinas.
Que la paz y la confraternidad reine entre las naciones.







