
Washington adjudica un contrato de mantenimiento a siete empresas sevillanas para mantener operativa la base aérea hasta 2036, tres meses después de que Madrid vetara su uso en la operación contra Irán
La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha adjudicado a siete empresas con sede en Sevilla un contrato marco de 400 millones de dólares para construir y mantener la base de Morón de la Frontera durante una década.
La decisión llega apenas tres meses después de que España vetara el uso de Morón y Rota para los ataques a Irán, en plena crisis diplomática entre Washington y Teherán.
El contrato, firmado el 12 de junio, garantiza que la base andaluza seguirá operativa hasta 2036. Se trata de un MACC (Multiple Award Construction Contract) con modalidad IDIQ, que fija un techo de inversión y libera fondos por órdenes de trabajo según las necesidades.
En el momento de la firma solo se comprometieron 35.000 dólares, pero el resto se ejecutará progresivamente durante los próximos diez años.
Siete adjudicatarias sevillanas y un mensaje político tras el veto de febrero
La adjudicación recayó en Eiffage Infraestructuras, Dragados, Elecnor Servicios y Proyectos, Sociedad Española de Montajes Industriales, Cox T&I, y dos uniones temporales: UTE Programa y JJEX Construction. Las siete tienen sede en Sevilla y fueron seleccionadas entre trece ofertas.

El contraste con febrero explica el alcance político del contrato. Cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la operación Epic Fury contra Irán, España negó el uso de Morón y Rota y vetó incluso su espacio aéreo para los aviones implicados.
Los quince KC‑135 desplegados tuvieron que reubicarse en Alemania y Francia en cuestión de horas. Washington amagó con represalias comerciales, mientras la ministra Margarita Robles calificó los ataques de “ilegales”.Play Video
Diez años de inversión y una relación que sobrevive al desencuentro
Pese al choque, Washington ha optado por invertir en la misma base que no pudo usar cuando la necesitó. La infraestructura de Morón es clave para proyectar poder aéreo sobre el Mediterráneo, África y Oriente Medio, y dejarla degradarse costaría más que cualquier desencuentro político puntual.
Morón y Rota siguen bajo soberanía española, aunque acumulen décadas de dinero estadounidense. España demostró en febrero que está dispuesta a ejercer ese derecho, incluso frente a la presión de Washington.
El dinero que ahora entra no compra obediencia futura: compra hormigón, pistas y hangares en un suelo que sigue siendo español.
Fuente: La Razón






