
Pimentel, provincia Duarte.— Desde que tengo uso de razón, Pimentel ha sido abandonado a su suerte por los diferentes gobiernos que han dirigido la República Dominicana, situación que ha provocado que sus habitantes tengan que enfrentar todo tipo de precariedades ante la ausencia de obras prometidas y que, en muchos casos, nunca han sido ejecutadas
Al hacer un recuento de los últimos gobiernos, podemos mencionar las administraciones de Leonel Fernández, Hipólito Mejía, nuevamente Leonel Fernández, Danilo Medina y la actual gestión de Luis Abinader, períodos durante los cuales, a juicio de muchos pimentelenses, las necesidades fundamentales de esta comunidad no han recibido la atención que merecen
Todos esos gobernantes, de una u otra manera, le han quedado mal a Pimentel, y todos han fallado en responder de manera satisfactoria a las demandas de un pueblo trabajador, laborioso y que ha reclamado durante años soluciones a problemas que afectan directamente su calidad de vida
Sin embargo, es justo reconocer que quienes han dirigido la Alcaldía de Pimentel durante los últimos años también han realizado sus respectivos aportes, entre ellos Cándida Sánchez Mora, Luis Rosario Socías, Ramón Martín Rosa del Orbe y Noé Abreu Mora, quienes desde sus posibilidades han procurado contribuir al desarrollo de la comunidad
Del mismo modo, hay que reconocer que algunos legisladores han encaminado esfuerzos para procurar que las obras que necesita Pimentel sean tomadas en cuenta, aunque también es necesario señalar que no todos han asumido con la misma intensidad el compromiso de representar las necesidades de este municipio
Los regidores tampoco han permanecido indiferentes ante la situación que atraviesa el pueblo, y una muestra de ello es que uno de los actuales concejales llegó al extremo de arrodillarse públicamente para llamar la atención del presidente de la República y pedirle que vaya en auxilio de su comunidad
Ante esta realidad, y tomando en cuenta las experiencias acumuladas durante tantos años, considero necesario hacer una sugerencia a mis queridos pimentelenses, para que reflexionen profundamente sobre el poder que tienen en sus manos cada vez que acuden a las urnas a elegir a sus autoridades
Yo, Marcos Eduardo Santos Pantaleón, dominicano, mayor de edad, casado, comunicador, nacido y criado en San Francisco de Macorís, me dirijo al noble pueblo de Pimentel, ubicado en la provincia Duarte, cuna de grandes hombres y mujeres, de personas decentes, trabajadoras y tolerantes, para pedirles que en las elecciones de 2028 hagan valer su voto y expresen democráticamente su inconformidad
Mi llamado es a que los pimentelenses no entreguen automáticamente su voto presidencial a quienes consideren que no han respondido a las necesidades históricas del municipio, y que, en cambio, evalúen cuidadosamente a los candidatos a la Alcaldía, los regidores y los legisladores, tomando en cuenta sus propuestas, trayectoria, compromiso y capacidad de trabajo en favor de la comunidad
El voto es una herramienta poderosa y debe utilizarse con responsabilidad, sin dejarse engañar por promesas de campaña, discursos momentáneos o intereses particulares, porque Pimentel necesita autoridades comprometidas con sus problemas y con la voluntad de trabajar para convertir las promesas históricas en obras concretas







