
Santo Domingo. — El Ingeniero Teodoro Tejada advirtió que ante la persistente sequía estacional que afecta al país, las corporaciones de acueductos y alcantarillados, junto con el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), deben emprender una planificación rigurosa que garantice reservas estratégicas de agua y evite mayores sufrimientos a la ciudadanía.
El ex sub director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos –INDRHI- dijo que si bien el recurso natural no puede fabricarse artificialmente, resulta un absurdo pretender que el problema se resuelva únicamente mediante la racionalización del consumo.
“La escasez actual trasciende lo operativo y se convierte en una crisis de profunda índole social, de salud pública y de dignidad humana”.
Añadió que para enfrentar el déficit de manera definitiva en el suministro de agua, es preciso que el Estado implemente políticas públicas eficientes, enfocadas en el manejo y restauración de las cuencas hidrográficas.
“Reforestación intensiva, ejecutar un plan verídico en los nacimientos de los ríos para incrementar la producción de lluvias y facilitar la infiltración hídrica en el subsuelo, a través de las raíces de los árboles.
Con ello se frenan las escorrentías superficiales que arrastran grandes volúmenes de sedimentos hacia los cauces fluviales”, argumentó.
Tejada agregó que ante la complejidad que ha representado la construcción de nuevas presas en las últimas tres décadas, urge realizar la extracción de sedimentos en los embalses existentes y a construir los reservorios necesarios para almacenar agua en los periodos de precipitaciones.
Amplió que se hace un imperativo la reparación y limpieza continua de los tanques de almacenamiento y reguladores del sistema de abastecimiento.
Asimismo, el profesional de la ingeniería acotó que la dependencia de camiones cisterna para paliar el déficit de agua en sectores vulnerables constituye una medida paliativa y cortoplacista que se debe erradicar en favor de sistemas hídrico permanentes que beneficie a los usuarios de forma estructural.
Señaló que la vulnerabilidad del sistema queda evidenciada cuando la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), a través de su Dirección de Operaciones, informa recientemente que los sistemas de abastecimiento Isa-Mana y Duey operaban por debajo del 50% de su capacidad debido a la sequía.
El experto en planificación hídrica observó que la regulación y distribución de agua potable para el Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo se situó en 482 millones de galones diarios, y que no alcanza niveles críticos gracias a que el embalse de la presa de Valdesia —principal pulmón de suministro para la capital— mantenía reservas suficientes.
“El fenómeno de la crisis hídrica se entrelaza de forma directa con los estragos del Cambio Climático, el cual continuará impactando negativamente la calidad de vida de las naciones”, precisó.
El Ing. Tejada refirió que el país presenta una alta vulnerabilidad socioambiental, situándose como el octavo país más vulnerable del planeta al cambio climático, el segundo en la región del Caribe —superado únicamente por Haití— y el tercer mayor emisor de carbono caribeño, por detrás de Trinidad y Tobago y Cuba.
“Ante este escenario, la urgencia de adoptar medidas de mitigación y adaptación deja de ser una opción para convertirse en una cuestión de supervivencia nacional”.








