
Moscú advierte de que la trasferencia de misiles y lanzaderas dañaría sus relaciones con Washington y Ankara y cuestiona su papel coo mediadores en la guerra
El Ministerio de Exteriores de Rusia aseguró este sábado que ha pedido explicaciones a Estados Unidos y Turquía sobre el posible suministro a Ucrania de armamento pesado, incluido misiles tácticos ATACMS. «El daño a todos los niveles de tales suministros es inevitable. No se trata sólo de las víctimas y la destrucción que las autoridades de Kiev intentan incrementar, sino también del grave perjuicio a nuestras relaciones bilaterales con Washington y Ankara«, dijo en un comunicado María Zajárova, portavoz de Exteriores.
La diplomática denunció que, según ha publicado el Congreso estadounidense, Kiev recibiría un «imponente arsenal» que incluiría 12 lanzaderas de misiles; 70 misiles tácticos ATACMS y unos 50.000 proyectiles. Se trata de armamento de fabricación estadounidense, pero en poder de Turquía, por lo que requiere el visto bueno de Washington para ser traspasado a un tercer país.
Por eso, aseguró que, aunque dicho armamento no puede alterar significativamente la marcha de la campaña militar, Exteriores se ha dirigido a ambos países en busca de «aclaraciones». Moscú se pregunta quién es el iniciador del suministro del armamento «letal» y «¿qué guió exactamente a los participantes en el trato, representados por los gobiernos de EEUU y Turquía, cuando decidieron abrir una nueva Caja de Pandora?».

Zajárova: «No es tarde para evaluar con cordura la situación
«Y esto es así a pesar de que hablamos de países que aspiran a asumir un papel especial en el arreglo de la crisis ucraniana y declaran como su objetivo prioritario una solución político-diplomática», apuntó. En opinión de Zajárova, «los intentos de emplear una retórica de mediación mientras se suministran armas a los nazis ucranianos socavan inevitablemente la confianza mutua, especialmente teniendo en cuenta las reiteradas garantías de los funcionarios turcos de que Turquía evita los envíos ‘letales’ a Kiev».
«Aún no es tarde para evaluar con cordura la situación», concluyó. La anterior Administración estadounidense suministró a Kiev los primeros ATACMS en la segunda mitad de 2023. El Ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, también pidió el viernes explicaciones a Washington sobre el posible suministro de datos de inteligencia a Kiev para que golpee objetivos en territorio ruso.
Precisamente, el próximo lunes se cumplen seis meses desde la última ronda de negociaciones de paz entre rusos y ucranianos con mediación de Estados Unidos, cuyos mediadores han estado desde entonces ocupados con la guerra en Irán.
Fuente: La Razón






