
Desde la Parroquia Pontificia de San Tommaso da Vilanova en Castel Gandolfo
La misa que se celebra cada 15 de agosto para recordar la Asunción de la Virgen María es una de las principales celebraciones dedicadas a María. Según la tradición católica y conmemora su llegada al cielo al final de su vida.
La Parrocchia Pontificia di San Tommaso da Villanova es una de las iglesias más importantes de Castel Gandolfo y está estrechamente ligada a la presencia de los papas en esta localidad.
Fue mandada construir por el papa Alejandro VII Chigi en 1658, quien encargó el proyecto a Gian Lorenzo Bernini, uno de los grandes maestros del barroco romano. Las obras terminaron en 1661. Alejandro VII la dedicó a Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia, a quien él mismo había canonizado en 1658.
La iglesia se encuentra en la Piazza della Libertà a unos pasos del Palacio Pontificio, la histórica residencia de verano de los papas. De hecho, nació también como capilla palatina de ahí su especial relación con el Vaticano y su condición de parroquia pontificia.
Arquitectónicamente es una pequeña joya de Bernini. Tiene planta de cruz griega y una gran cúpula que domina la plaza. En el interior destacan los estucos de Antonio Raggi, colaborador de Bernini, y en el altar mayor una Crucifixión de Pietro da Cortona.
Durante siglos estuvo atendida por los agustinos y posteriormente pasó a los salesianos, que siguen vinculados a la parroquia.
En el Rezo del Ángelus, El Papa dirige unas palabras, reza la oración mariana y saluda a quienes acuden a escucharlo. Habitualmente lo hace desde una de las ventanas del Palacio Apostólico, ante la plaza de San Pedro, aunque en los meses de verano la escena puede trasladarse a Castel Gandolfo, histórica residencia estival de los pontífices, donde el Papa reza el Ángelus acompañado por vecinos, peregrinos y visitantes.
Fuente: La Razón






