
Los rebeldes respaldados por Irán vuelven a golpear Moca y Marib, con víctimas, daños en zonas residenciales y el puerto de Moca prácticamente paralizado
Los rebeldes hutíes del Yemen, respaldados por Irán, reanudaron este domingo sus ataques con misiles balísticos y drones contra la ciudad portuaria de Moca, controlada por el Gobierno yemení internacionalmente reconocido y situada en el mar Rojo, según medios militares. Los misiles impactaron contra una calle de la ciudad, sin embargo, la prensa militar yemení no proporcionó de inmediato detalles sobre las víctimas ni la magnitud de los daños.
Moca, ubicada en la costa yemení del mar Rojo y cercana al estrecho de Bab al Mandeb, en la provincia de Taiz, está controlada por fuerzas alineadas con el Gobierno yemení reconocido y ha sido blanco de ataques diarios por parte de los hutíes. Ayer, el puerto de Moca suspendió sus operaciones marítimas y comerciales tras una serie de ataques con misiles y drones perpetrados por los rebeldes chiíes, que provocaron la muerte de siete empleados y daños estimados en 16 millones de dólares, según indicó el director del puerto, Abdulmalik al Sharaabi.
Asimismo, como recoge EFE, apuntó que la instalación había sido alcanzada por más de 25 misiles en los recientes ataques, lo que afectó gravemente a sus instalaciones y equipos, y paralizó la actividad comercial. Explicó que el cierre ha dejado sin sustento a casi 1.300 trabajadores en el puerto, que es la puerta de entrada comercial para alimentos y otros bienes que llegaban a los yemeníes en varias provincias.

En otro frente de batalla, los hutíes lanzaron anoche una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra barrios residenciales y de desplazados en la ciudad petrolera de Marib, en el centro del Yemen, según sendos comunicados de la autoridad local provincial de Marib y del Ejército. La autoridad local de Marib informó de que cuatro misiles balísticos y cuatro drones impactaron en barrios residenciales, lo que causó varios heridos y daños materiales a viviendas, vehículos y otras propiedades de civiles, sin especificar cifras.
Los rebeldes hutíes controlan Saná, la capital del Yemen, y gran parte del norte y el oeste del país desde que tomaron la ciudad a finales de 2014. Las fuerzas afines al Gobierno, respaldadas por potencias regionales durante gran parte de la guerra, mantienen el control de zonas de la costa occidental. Los hutíes y sus rivales han evitado en gran medida un retorno a los niveles de combate a nivel nacional que se registraron antes de la tregua negociada por la ONU en 2022, pero la escalada del conflicto por parte de los insurgentes ha continuado en varios frentes.
Fuente: La Razón







