
Testigo del tiempo
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por J.C. Malone
Conversando con unos amigos, durante la primera campaña que ganó el presidente Donald Trump, intentaban “alertarme” e “iluminarme” para “rescatarme del peligro” que representaba ese candidato inusual.
Después de escucharlos detenidamente, como si les prestara atención, les explicaba mi punto de vista.
Hillary Clinton era la candidata del grupo que durante años controla el poder, con ellos, Trump pasó de ser un niño mimado y malcriado, a convertirse en celebridad nacional, y mundial. Ellos lo hicieron, ellos lo parieron, si ahora él se levanta contra ellos, ese problema no mío. No invertiré energías para tratar de rescatarlos de las consecuencias naturales de sus decisiones, y comportamientos históricos.
Ese grupo construyó a Trump, como el doctor Víctor Frankenstein, en la novela Frankenstein de Mary Shelley, construyó al monstruo que se levantó contra él.
Eso ocurre en la República Dominicana con Santiago Matías (Alofoke), empresario, personalidad radial, streamer y productor discográfico, hoy aspirante a la presidencia. Todos lo crearon; la élite lo desprecia.
Una élite político-empresarial, corrupta y delincuente, se robó el presupuesto educativo durante muchos años; ahora se queja de que “Alofoke” y sus seguidores son “analfabetos”.
Trump es producto de la sociedad estadounidense, como Alofoke lo es de la República Dominicana, ninguno vino del planeta de Supermán, donde usan los calzoncillos por fuera.
Cuando ocurren grandes transiciones, muchos migran del entretenimiento a la política: Ronald Reagan gobernó los Estados Unidos, Arnold Schwarzenegger gobernó California y, hasta ahora, Volodymyr Zelensky gobierna Ucrania.
Todos apoyamos el ascenso de Alofoke, quien se robó el presupuesto educativo sin educar a nuestros hijos, y los indiferentes que nunca demandaron educación pública de calidad.
¿Cómo pasó la República Dominicana de Joaquín Balaguer, un intelectual sólido, a Alofoke, el otro extremo? Quienes nos gobernaron desde 1996, son los únicos responsables.
Si Alofoke y sus seguidores no tienen educación, Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y Luis Abinader son los únicos responsables.
Alofoke y Trump no “causan” nada, no son “malos”; son respuestas de sus pueblos, contra su clase política corrupta y decadente.






