
Familiares alegan lo tienen de castigo supuestamente en una «área de Reflexión», está muy enfermo y nada que ver con disturbios
Por José Pimentel
Santo Domingo.— La madre e hija de un interno recluido en el Centro de Corrección y Rehabilitación La Párra denunciaron que llevan aproximadamente cuatro meses sin poder verlo ni establecer contacto directo con él, situación que, según afirman, les mantiene profundamente preocupadas.
Desde su lecho del hospital Dr. Vinicio Calventi, dónde lleva varias semanas aquejada de salud la señora Marcelina Sánchez, madre del interno Alejandro Peguero Sánchez,(Nano),manifestó pidió de las autoridades carcelaria intervenir y levantar el supuesto castigo contra su hijo.
En tanto su hija Jelaines Peguero José , señaló que supuestamente a su padre lo han querido vincular en un disturbio que recientemente se realizó allí pero, tiene la información que nada tuvo que ver en el conflicto ahí están las camaras de vigilancia instamos a qué las verifiquen.
Al tiempo que añadió que su madre y otros familiares durante este período han intentado en diferentes ocasiones tener comunicación con el interno y conocer las condiciones en que se encuentra, pero aseguran que sus esfuerzos han resultado infructuosos.
Según explicaron, desconocen las razones por las cuales no se les permite verlo, por lo que solicitaron la intervención de las autoridades competentes para que se investigue la situación y se determine qué está ocurriendo.
La madre y la esposa expresaron su temor de que el interno pudiera estar siendo víctima de supuestos maltratos físicos, aunque reconocieron que no han podido comprobar personalmente esas alegaciones debido a que, según denuncian, llevan cuatro meses sin verlo.
Las denunciantes utilizaron el término “secuestrado” para describir la situación que, a su entender, está viviendo su familiar dentro del centro penitenciario, al considerar que se les mantiene alejadas de él y sin información suficiente sobre su estado.
“Nosotras lo que queremos es verlo, saber cómo está y comprobar con nuestros propios ojos que se encuentra bien”, habrían manifestado las familiares, quienes insistieron en que su principal preocupación es conocer las condiciones físicas y emocionales del interno.
Ante esta situación, hicieron un llamado a las autoridades penitenciarias, al Ministerio Público y a los organismos encargados de velar por los derechos de las personas privadas de libertad, para que realicen una investigación y ofrezcan una respuesta a la familia.

También solicitaron que, de ser necesario, el interno sea sometido a una evaluación médica independiente que permita determinar si presenta alguna lesión o signo de violencia y establecer si requiere atención especializada.
Las familiares esperan que las autoridades aclaren las circunstancias que han impedido el contacto con el recluso y que se les permita ejercer su derecho a mantener comunicación con su pariente, conforme a las normas que regulan el sistema penitenciario.
La denuncia ha generado preocupación entre los familiares, quienes reiteraron que no buscan crear conflictos, sino obtener información sobre el estado del interno y garantizar que sus derechos sean respetados mientras permanezca privados de libertad.




