
El piloto monegasco de Ferrari sufrió un durísimo golpe en la curva Parabólica, donde ya había probado las protecciones hace seis años
El Gran Premio de Italia de Fórmula 1 comenzó con un importante susto en el Autodromo Nazionale di Monza. Poco después de la salida, Charles Leclerc perdió el control de su Ferrari en plena aceleración en la curva Parabólica, la última del templo de la velocidad, e impactó contra las protecciones en un accidente muy fuerte.

Leclerc ha ganado dos veces en Monza (2019 y 2024), y en la edición de este año salió tercero, aunque su andanza duró poco, concretamente tres vueltas, tras chocar contra las barreras en la Parabólica a 230 kilómetros por hora, causando un impacto de 50G (50 veces el peso de su cuerpo).
La carrera se reanudó una vez fueron reparados los desperfectos provocados en las barreras de protección por el coche de Leclerc, que salió por su propio pie del Ferrari y aparentemente sin lesión alguna, aunque por precaución, fue trasladado al centro médico tras estar sentado y dolorido en la escena del incidente.

No es la primera vez que Leclerc sufre un accidente fuerte en este circuito, ni en esta curva. En 2020, un fortísimo impacto en el mismo punto hizo salir la bandera roja, que a la postre permitió la victoria de Pierre Gasly a bordo de su AlphaTauri, con Carlos Sainz logrando una segunda plaza, el mejor resultado de su carrera hasta ese momento.
En el momento de la interrupción, George Russell lideraba la prueba por delante Pierre Gasly (Alpine), que había salido desde la ‘pole’; y el cuádruple campeón mundial Max Verstappen (Red Bull) era tercero, un puesto por delante del otro Alpine, el de Franco Colapinto.
FUENTE: 20 Minutos






