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Por Rudys Fernández
El Dr. Roberto Fulcar Encarnación ha salido fortalecido frente a los brutales ataques dirigidos en su contra, principalmente a lo interno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
La familia Fulcar Encarnación —encabezada por Roberto Fulcar Encarnación y el senador Julito Fulcar Encarnación han enfrentados feroces embestidas políticas. Esta situación responde al liderazgo genuino que han consolidado dentro del PRM y en diversos sectores de la sociedad, un espacio ganado tras años de trayectoria en el sector educativo, el gremialismo magisterial, el cooperativismo y el respaldo de senadores, diputados y alcaldes que confían en su capacidad profesional.
En su momento, la popularidad de Roberto Fulcar creció a tal nivel dentro de la organización que varios sectores internos temían un escenario similar al choque histórico entre Leonel Fernández y Danilo Medina.
En su rol como jefe de campaña del presidente Luis Abinader, su liderazgo comenzó a percibirse como un obstáculo para las pretensiones de ciertos grupos y precandidaturas internas, lo que desencadenó maniobras para frenar su avance político.
Incluso, diversos sectores financiaron campañas mediáticas con el fin de empañar la imagen de la familia Fulcar y detener el avance de su proyecto. Sin embargo, el tiempo ha comenzado a poner las cosas en su lugar:
Gestión educativa: Organismos internacionales valoraron de manera positiva las bases de su modelo educativo.
Transparencia institucional: La Cámara de Cuentas no halló irregularidades graves durante su gestión al frente del Ministerio de Educación.
A pesar de estos resultados, persisten ataques en algunos medios de comunicación. Esto demuestra que la proyección y el peso político de la familia Fulcar continúan siendo percibidos como un desafío por parte de sus adversarios.







