
La cita se produce después de nuevos movimientos de Washington para aumentar la presión económica sobre Moscú
Donald Trump y Volodimir Zelenski volvieron a sentarse este martes frente a frente en Nueva York, esta vez al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas y con el propósito de encontrar una fórmula que permita reducir la escalada entre Rusia y Ucrania antes de la llegada de un nuevo invierno de guerra.
El encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y Ucrania llegó después de varios días de contactos diplomáticos y mientras los ataques continúan sobre el terreno. Rusia lanzó durante la noche previa misiles y drones contra al menos cuatro regiones ucranianas, causando cinco muertos, según las autoridades locales, mientras Kiev aseguró haber alcanzado otras dos refinerías rusas en sus operaciones de largo alcance.
En busca de una nueva moratoria energética
La reunión había sido acordada durante una conversación telefónica entre Trump y Zelenski el domingo. Entonces, el mandatario ucraniano aseguró que existía un nuevo «impulso diplomático» y adelantó que ambos discutirían posibles medidas de desescalada, además de cuestiones relacionadas con la seguridad energética, alimentaria y la protección de la población civil.
El principal punto de discusión es la posibilidad de recuperar algún tipo de moratoria sobre los ataques contra infraestructuras energéticas. Washington busca contener una campaña que en los últimos meses ha llevado a Ucrania a golpear repetidamente refinerías e instalaciones petroleras dentro de Rusia. Trump ha mostrado su preocupación por el impacto de esos ataques sobre el suministro y los precios internacionales de los combustibles, en un momento en que los mercados energéticos también sufren las consecuencias de la guerra con Irán.
Para Kiev, sin embargo, cualquier reducción de sus operaciones tendría que ser recíproca. Zelenski llegó a Nueva York defendiendo que Rusia debe dejar de atacar el sistema energético ucraniano, las infraestructuras críticas y las instalaciones vinculadas a las exportaciones de alimentos antes de que Ucrania adopte medidas equivalentes.
La cuestión adquiere especial urgencia a las puertas del invierno. En Ucrania existe preocupación ante la posibilidad de que Moscú vuelva a concentrar sus ataques sobre centrales eléctricas y sistemas de calefacción. Rusia ha incrementado además en los últimos meses el uso de drones y misiles balísticos, una amenaza frente a la que Kiev depende especialmente de los sistemas estadounidenses Patriot.
Precisamente, el refuerzo de la defensa aérea fue otro de los asuntos que Zelenski llevó a sus contactos en Nueva York. Horas antes de reunirse con Trump, el presidente ucraniano mantuvo un encuentro con un grupo bipartidista de senadores estadounidenses, ante quienes insistió en la necesidad de conseguir más interceptores de misiles balísticos. Zelenski sostuvo que los Patriot estadounidenses siguen siendo insustituibles para hacer frente a este tipo de ataques.
Aumentar la presión sobre Moscú
La cita se produce también después de nuevos movimientos de Washington para aumentar la presión económica sobre Moscú. Trump firmó recientemente la legislación impulsada originalmente por el senador Lindsey Graham para reforzar las sanciones relacionadas con Rusia. Zelenski agradeció públicamente esa decisión antes de viajar a Nueva York y la presentó como una herramienta adicional para acercar a Moscú a una negociación.
Trump, por su parte, volvió este martes a colocar el final de la guerra entre las prioridades de su política exterior. Durante su intervención ante la Asamblea General aseguró que Estados Unidos continúa trabajando estrechamente con los dirigentes de Rusia y Ucrania y expresó su confianza en que el conflicto pueda resolverse más rápido de lo esperado.
El encuentro de Nueva York supone además un nuevo capítulo de una relación que ha atravesado importantes oscilaciones desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. La reunión de ambos en el Despacho Oval en febrero de 2025 terminó en un enfrentamiento público. Meses después, durante la Asamblea General del año pasado, Trump sorprendió al afirmar que Ucrania podía recuperar todo el territorio ocupado por Rusia.
Más de un año después, el escenario vuelve a ser Naciones Unidas, pero con una guerra que supera ya los cuatro años y medio y sin un acuerdo político a la vista. Para Zelenski, la prioridad inmediata es llegar al invierno con mayor protección aérea y reducir los ataques contra su infraestructura. Para Washington, la apuesta pasa por transformar una eventual tregua energética en un primer mecanismo de desescalada.
FUENTE: La Razón







