
SANTO DOMINGO.— A propósito de que República Dominicana conmemora hoy el Día Nacional de la Biblia, la Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD) celebró su tradicional misa de acción de gracias correspondiente al cierre del mes de septiembre, como expresión de gratitud a Dios por su protección, favor y dirección.
La celebración eucarística tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora del Carmen y adquirió un profundo significado al coincidir con el cierre de un mes en el que la institución conmemoró el 64.º aniversario del Grupo de Combate, unidad que forma parte de la estructura operacional e histórica de la Fuerza Aérea de República Dominicana.

La misa estuvo encabezada por el mayor general piloto Enmanuel M. Souffront Tamayo, FARD, comandante general de la Fuerza Aérea de República Dominicana; el general de brigada piloto Manuel José Brito Estepan, FARD, subcomandante general; el general de brigada Dionisio De La Rosa Hernández, FARD, inspector general; y el general de brigada piloto Manuel García Lithgow, FARD, director general del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC).
También estuvieron presentes el teniente coronel Juan Piña Duluc, FARD (DEM), comandante del Grupo de Combate, junto a oficiales generales, miembros del Estado Mayor Ampliado de la FARD, oficiales superiores, oficiales subalternos, suboficiales, clases y alistados.
Durante la homilía, el mayor capellán castrense Luis Obispo Méndez, FARD, compartió un mensaje centrado en la importancia de reconocer la dirección y protección de Dios, tomando como referencia el Salmo 127:1:
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia”.

La reflexión resaltó la necesidad de colocar en Dios los esfuerzos, responsabilidades y propósitos que orientan el servicio institucional, en una jornada de oración y acción de gracias que reunió a los miembros de la Fuerza Aérea de República Dominicana al concluir un mes marcado por actividades de carácter institucional y conmemorativo.
La celebración de esta misa forma parte de la práctica mensual de la FARD de dedicar un espacio al cierre de cada mes para agradecer a Dios por sus bendiciones, pedir su protección y encomendar a Él la misión y el servicio de los hombres y mujeres que integran la institución.






