
«La Bolsa se desplomó porque los demócratas tuvieron un gran martes. Es muy triste verlo. Solo podéis culparos a vosotros mismos», escribió el líder de EEUU en Truth Social
La derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas del martes ha adelantado las discusiones sobre la sucesión de Donald Trump en 2028. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha tenido que desmentir que esté preparando su salida de la Administración para presentarse a las próximas presidenciales, mientras el vicepresidente JD Vance atribuye buena parte del resultado electoral a la guerra con Irán. Las diferencias sobre el conflicto coinciden con las críticas al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con las pérdidas registradas en Wall Street tras la victoria demócrata.
Trump reaccionó el viernes a la caída de los mercados responsabilizando a quienes votaron por los demócratas. «La Bolsa se desplomó porque los demócratas tuvieron un gran martes. Es muy triste verlo. Solo podéis culparos a vosotros mismos», escribió en Truth Social. El mensaje llegó después de que los principales índices estadounidenses cerraran el jueves con fuertes pérdidas. El Dow Jones retrocedió 1.833 puntos, un 3,44 %, mientras que el S&P 500 cayó un 4,36 % y el Nasdaq perdió un 5,52 %. Las empresas tecnológicas encabezaron los descensos, en medio de la preocupación de los inversores por una posible regulación más estricta de la inteligencia artificial y las restricciones a la construcción de centros de datos bajo el nuevo Congreso demócrata.Play Video
La jornada también estuvo marcada por las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial y la evolución de la economía estadounidense. Trump, sin embargo, vinculó directamente el retroceso bursátil con el resultado de las elecciones, después de haber destacado las ganancias del miércoles como una muestra de la fortaleza económica del país.
Rubio evita pronunciarse sobre sus aspiraciones políticas
Las pérdidas en los mercados se producen mientras el Partido Republicano intenta explicar por qué perdió el control del Senado y la Cámara de Representantes. El presidente ha insistido en que los candidatos de su partido no consiguieron trasladar a las urnas el apoyo que recibían en sus mítines y ha rechazado que su estrategia electoral fuera responsable de los resultados.
En paralelo, comienzan a aparecer movimientos relacionados con las presidenciales de 2028. Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, negó esta semana que tenga previsto abandonar el Gobierno para preparar una candidatura. En una entrevista con The New York Times, Rubio aseguró que su intención es continuar trabajando para Trump hasta el final de su mandato. También evitó pronunciarse sobre sus aspiraciones políticas. «No voy a volver a hablar de 2028», afirmó.
Rubio fue uno de los rivales de Trump en las primarias republicanas de 2016 y posteriormente se convirtió en uno de sus principales colaboradores. Su posición en el Gobierno le ha permitido adquirir protagonismo en las negociaciones internacionales, especialmente en los asuntos relacionados con Irán y América Latina. Otro de los posibles aspirantes es el vicepresidente JD Vance, que ha introducido la guerra con Irán en el debate sobre las causas de la derrota. Vance sostuvo el miércoles que la intervención militar había perjudicado a los republicanos y cuestionó que sus objetivos justificaran el coste político de perder el Senado.
Un panorama político complejo
Sus declaraciones contrastan con la posición de Trump, que reconoce las consecuencias económicas del conflicto, pero mantiene que la intervención era necesaria. El presidente ha asegurado que habría tomado la misma decisión pese al resultado electoral. La guerra también ha provocado críticas contra Pete Hegseth. El congresista republicano Thomas Massie pretende impulsar un procedimiento de destitución contra el secretario de Defensa por la intervención en Irán sin autorización del Congreso. Otros legisladores han cuestionado su gestión y su relación con los representantes parlamentarios. Trump ha descartado sustituirlo. Preguntado esta semana si contemplaba cambios en el Pentágono, respondió que Hegseth estaba haciendo «un muy buen trabajo».
A partir de enero, Trump tendrá que gobernar con un Congreso controlado por los demócratas. La oposición podrá impulsar investigaciones sobre su administración y bloquear parte de su programa legislativo, aunque el presidente conservará su poder de veto. La pérdida de ambas cámaras también modificará la posición de los dirigentes republicanos ante 2028. Rubio y Vance figuran entre los nombres que se mencionan para suceder a Trump, junto con otros dirigentes como Ron DeSantis y Ted Cruz. Ninguno ha anunciado formalmente una candidatura.
FUENTE: La Razón





