
Una avalancha de lodo, provocada por las fuertes lluvias, sepultó veinte viviendas en el caserío de Naranjal, en el pueblo de Quetame, en el centro de Colombia.
Con un mar de lodo hasta las rodillas y entre muebles y vehículos arrastrados por el barro, familiares de las víctimas de la avalancha que arrasó el caserío de Naranjal, en el pueblo de Quetame, en el centro de Colombia, buscan desesperadamente a los desaparecidos con la esperanza de encontrarlos vivos.
Doce horas después de la tragedia habían sido hallados 14 cuerpos sin vida, entre ellos varios niños, así como media docena de heridos mientras sigue la búsqueda de desaparecidos, cuyo número nadie sabe decir con precisión.
Julián Romero, residente en el vecino sector de Limoncitos, camina de un lado para otro tratando de encontrar a su cuñada, de 26 años, y a su sobrino de 6, y afirma: «Unos dicen que sí están fallecidos y otros dicen que no lo están».
Fuente Euronews







