
Por Ramón Mercedes.
NUEVA YORK.- El dirigente político, activista social, comunitario y miembro de la Coalición por Defensa de los Inmigrantes en esta ciudad, Luis Mayobanex Rodríguez, dijo que, para el presidente Luis Abinader, la diáspora dominicana es inexistente.
En un documento de prensa, basa su señalamiento en el hecho de que no se dispone de realizaciones oficiales beneficiosas para las comunidades en ultramar, ya que el mandatario adopta una actitud de negación de nuestra existencia, de nuestros inmensos aportes a la estabilidad económica y social del país.
Aunque parcial, solo eso explica que, en sus dos más recientes rendiciones de cuentas, no haya recurrido siquiera al fingido reconocimiento del significado y del elevado amor de los migrantes dominicanos, especifica Rodríguez.
Su proceder, impropio de un gobernante del siglo XXI, no logra ocultar el hecho de que esta comunidad es una de las principales fuentes de divisas para el Estado dominicano. Es un factor de primer orden en la estabilidad macroeconómica, y sus aportes al Producto Bruto Interno (PBI) se sitúan en un 10%.
El menosprecio presidencial continúa “express dose”, aun cuando, si computáramos solo lo remitido desde la primera toma de posesión de Abinader y lo que va del 2026, se estima que las remesas andarán por los 75 mil millones de dólares al final del año en curso.
Aunque proclamó que la primera responsabilidad de su política exterior es “la protección de nuestros compatriotas en el exterior”, en su rendición de cuentas, el presidente no presentó un solo hecho sustantivo que avale su retórica, explica el dirigente político y comunitario en NYC.
Lo que hizo fue aludir a los servicios consulares que prestan todos los gobiernos y que, por sus elevados precios, son una “minita de oro” para el partido oficial.
Sería ilusorio creer que es su prioridad “proteger” a la diáspora, cuando él se comprometió en septiembre de 2021, en el Teatro United Palace, en el Alto Manhattan, a cumplir en tres meses un pliego de demandas resumido en el documento “Primera Agenda Integral de Cooperación y Desarrollo”, entregado por el congresista Adriano Espaillat.
Nada de lo consignado en dicho documento se ha cumplido, precisa. Si por los hechos se conocen los gobiernos, resulta lógico concluir diciendo que muy poco o nada bueno ha de esperar la diáspora del actual gobierno dominicano.





