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Movimiento Popular Dominicano (MPD)
Marxista-leninista
Fundado el 20 de febrero en La Habana, Cuba, 1956
El idioma español, lengua que comparten más de quinientos millones de personas en el mundo y que constituye una de las expresiones más profundas de la identidad cultural de América Latina y el Caribe, fue objeto de una expresión ofensiva durante la reciente cumbre de mandatarios de la región de parte del presidente norteamericano Donald Trump..
Entre risas y en tono “casual”, el máximo representante del imperio norteamericano expresó ante los presentes lo siguiente: “No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo”, refiriéndose al español, idioma de quienes se dieron cita en un encuentro que, más que fortalecer la cooperación entre los pueblos, busca afianzar la presencia del poder imperialista en la región.
La organización revolucionaria expresa que, este tipo de declaraciones no solo constituyen una falta de respeto hacia nuestra lengua, sino también hacia la historia, la cultura y la identidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
El español no es simplemente un medio de comunicación: es una herencia cultural, una herramienta de pensamiento, una expresión viva de nuestras luchas, nuestra literatura y nuestra memoria histórica.
Resulta aún más preocupante el comportamiento de varios mandatarios latinoamericanos presentes en dicha cumbre, quienes lejos de expresar rechazo o al menos incomodidad ante semejante afirmación, respondieron con risas y actitudes socarronas y complacientes.
En este marco reafirmamos el servilismo de cipayo y lacayo del presidente Luis Abinader hacia las actitudes burlonas y cínicas de Trump.
Para el MPD, esta conducta refleja una preocupante subordinación política y cultural que desdice del deber de todo gobernante de defender la dignidad y los valores de su pueblo.
El argumento patriotero que le gusta a la derecha exhibir, quedó muerto allí mismo, convirtiéndose el mismo una pose de servilismo ante el gran patrón de la derecha norteamericana.
En un ambiente que evidenció la presencia de gobiernos alineados con los intereses de Washington, se sentaron en la mesa aliados clave como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Luis Abinader (República Dominicana) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros. La agenda de la cumbre estuvo centrada en temas como la llamada “seguridad hemisférica”, el combate al narcotráfico y, de manera particular, frenar la creciente influencia de China en América Latina, en el marco del debate geopolítico que también involucra al bloque de los BRICS.
Más allá de los temas formales que ponen evidencia el nivel de dependencia de los gobiernos de la región en todos los renglones, también exponen «con el episodio vivido en esta reunión una realidad preocupante: la persistencia de una mentalidad de dependencia y subordinación frente a los centros de poder imperial. Cuando se desprecia el idioma de un pueblo y quienes deben representar guardan silencio o reaccionan con complacencia, se está renunciando simbólicamente a la defensa de la soberanía cultural.
Los pueblos de América Latina y el Caribe han demostrado a lo largo de su historia que la dignidad no se negocia. Nuestra lengua, nuestras tradiciones y nuestra identidad forman parte esencial de la lucha por la soberanía y la autodeterminación.
Defender el idioma español en este contexto no es un acto meramente cultural; es, sobre todo, un acto de dignidad y de afirmación histórica frente a cualquier intento de desprecio o dominación.
Porque los pueblos que olvidan o permiten que se humille su cultura, corren el riesgo de perderla también.
Comisión Política del Comité Central-Departamental Internacional.
Santo Domingo, RD
Enviado Por Héctor Miolán






