
Estados Unidos busca reducir la tensión en Oriente Medio y garantizar el tránsito seguro de barcos por el estratégico estrecho de Ormuz
El enviado especial de Estados Unidos para el Oriente Medio, Steve Witkoff, ha asegurado que Washington y Teherán mantendrán reuniones «esta semana» en vistas a poner fin al conflicto desatado el pasado 28 de febrero.
Witkoff no ha detallado quiénes participarían ni dónde ocurrirían dichas reuniones. Por el momento, el gobierno iraní no ha reconocido de forma oficial la existencia de dichas conversaciones para terminar con la guerra, que dura ya casi un mes.
Momentos antes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha asegurado a su salida de la cumbre de urgencia del G7 en Vaux-de-Cernay que la operación militar en Irán terminará en «cuestión de semanas». Rubio ha asegurado que Estados Unidos avanzará contra el programa nuclear de Irán «sin desplegar tropas sobre el terreno».
Una vez más ha vuelto a pedir el apoyo a los ministros de Asuntos Exteriores del G7 «la necesidad absoluta de restablecer la navegación libre y segura en el Estrecho de Ormuz», según ha reconocido Rubio.
Mientras, el mandatario estadounidense Donald Trump asegura que las negociaciones «van bien» a la vez que el Washington Post ha revelado que plantea el envío de 10.000 nuevos soldados a la zona.
Nueva oleada de ataques
Sobre el terreno, la tensión no da tregua. Irán ha lanzado en la madrugada del viernes una nueva oleada de ataques contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, en una ofensiva que ya suma más de 80 rondas de bombardeos desde el inicio de la guerra.
Según la Guardia Revolucionaria, los ataques han alcanzado objetivos estratégicos como depósitos de petróleo en Ashdod o bases militares en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin. Por su parte, Israel ha interceptado varios misiles sin que se hayan registrado víctimas.
Fuente: 3N







