El coraje de Danilo

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Por Miguel SOALNO

Pocos líderes políticos del mundo saben que en política el coraje no se demuestra enfrentando al enemigo, se demuestra enfrentando la insensatez de los compañeros, de los aliados, de los amigos. Son ellos los que normalmente conducen a la derrota, a esa derrota que luego se analiza y se ocultan sus causas. Cuando se tiene el coraje para enfrentar los compañeros, en el PLD decimos que “ese tiene el coraje de Juan Bosch”. En el mundo de la guerra se dice “ese tiene el coraje de Napoleón”.

Danilo Medina, en la reunión del Comité Central del PLD, tendrá que demostrarle al mundo que “tiene el coraje de Juan Bosch”, pues deberá hacer razonar a las fuerzas leonelistas que quieren lanzarnos a luchar contra Washington,  por el simple y estúpido  hecho de que su llamado líder tiene la absurda opinión de que “el León puede engañar a quien se le antoje”. Ya Quirino le demostró que  no es tan así y que a los enemigos sabios y poderosos solo se les  vence cuando sus propias almas disparan contra ellos, pero parece que un poco de cocacola borró tan valiosa experiencia.

Si Washington, basado en la doctrina del “Dos periodos y nunca más, nunca jamás” sostiene que “un cuarto periodo puede ser dañino a la democracia”, si Washington sostiene que “a ninguna persona ligada a los contratos de Odebrecht  se le debe permitir ser  candidato presidencial y ganar las elecciones”, para qué oponerse a algo tan bueno, tan sano, tan noble.

¿Qué razón tiene el PLD para ir en contra de esas dos disposiciones? Si algo debemos hacer  es proclamar al mundo, en voz alta, que esas disposiciones nos benefician, que purifican nuestro liderazgo, que institucionalizan al PLD y obligan a todo  el país a buscar una nueva forma de encarar sus dilemas políticos.

Al PLD cumplir con ellas, hará pensar a todos aquellos que quieran ingresar al mundo político con la perversa intención de adueñarse de los escenarios y corromper hasta la madre. Ahí  si podremos decir: “¡El Partido es sabio!”

Cuando se trató de enfrentar sus propias ambiciones y de lanzar al PLD al oscuro y destructor futuro, Danilo Medina demostró que tiene “el coraje de Juan Bosch”. Sabía que él era su más grande enemigo y detuvo a tiempo ese diablo que todos llevamos dentro.

Ahora tendrá que demostrar el mayor de los corajes al hacer que sus compañeros entiendan que así como él se sacrificó y respetó a la constitución, ahora les toca a ellos respetar los estatutos del PLD.

Como presidente de la República y como responsable primario de la futura victoria del PLD, Danilo Medina estácompelido, está muy obligado  a pedirle a Reinaldo Pared y Gonzalo Castillo que retiren sus aspiraciones. Con esos dos, el comandante en jefe no deberá tener grandes inconvenientes. Un discurso emotivo y lagrimoso de Pared podría ayudar,  pero cuando le haga ese pedido a Leonel Fernández, deberá estar preparado para enfrentarse a la absurda irracionalidad. Aquellos que no entiendan la buena razón se le debe imponer la sabia mayoría, esa que se ha sacrificado para beneficiar al todo.

Para aplastar al PLD como a una cucaracha, todo lo que Rudy Giuliani necesita es la candidatura presidencial de Leonel Fernández. Leonel y su irracional grupo podrán rebelarse, pero el PLD pierde menos con la charlatanería del León que yéndose contra Washington. Solo usted, señor Presidente, puede evitar que nos caiga encima la CIA, el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y la Embajada.

Presidente Medina, usted más que yo sabe que el PLD no puede llevar como candidato presidencial una persona ligada a los contratos de Odebrecht, esa es la verdad ineludible. La verdad es cruel, pero avanzar a través de ella fortalece.

Un PLD que tiene, independientemente de su liderazgo, un 44 por ciento del electorado, no tiene por qué correr riesgosabsurdos. Y lo correrá si no entiende y aplica el hecho de que “a los enemigos sabios y poderosos sólo se les derrota cuando sus propias almas disparan contra ellos”.

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