
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado un «bloqueo total y completo» de todos los petroleros sancionados por Estados Unidos que entren o salgan de Venezuela, añadiendo presión al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro. La orden de Trump llega tras semanas de escalada de la tensión militar en el mar Caribe y cuatro meses de ataques aéreos estadounidenses contra buques frente a las costas de Venezuela. El Gobierno estadounidense afirma estar luchando contra el «narcoterrorismo».

Detalles del bloqueo
El bloqueo tiene como objetivo sofocar la principal fuente de ingresos de Venezuela: las exportaciones de petróleo. La economía venezolana depende en gran medida de las exportaciones de petróleo para obtener ingresos, y el bloqueo estadounidense restringe los envíos de petróleo a los mercados internacionales, lo que podría paralizar la economía del país y debilitar el control de Maduro sobre el poder. Los críticos califican el bloqueo como un acto de guerra manifiesto y cuestionan su legalidad.
El bloqueo está formado por 12 buques de guerra estadounidenses, liderados por el USS Gerald Ford, el portaaviones más grande del mundo. También hay otros buques de apoyo. Entre ellos se encuentran los destructores lanzamisiles USS Winston S. Churchill, USS Bainbridge y USS Mahan, los cruceros USS Lake Erie y USS Gettysburg, y los buques anfibios USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale. También hay entre 30 y 50 aviones estadounidenses desplegados en la zona, incluidos F-18, F-35 y drones militares de la serie P.
Petrolero venezolano incautado
La incautación por parte de Estados Unidos de un petrolero venezolano a principios de este mes es un ejemplo de cómo funcionará el bloqueo, con las fuerzas militares estadounidenses abordando y tomando el control del buque. El buque fue tomado bajo la autoridad de una orden federal y detenido en espera de un proceso judicial, lo que detuvo el movimiento de su carga de petróleo crudo. Es muy probable que las fuerzas estadounidenses sigan manteniendo un alto nivel de preparación en la zona, rotando buques y aviones según sea necesario, mientras el presidente Trump se ocupa del impacto diplomático global de sus acciones.
Fuente BIG







