
El Gran Delfín, hijo de rey, padre de rey y nunca rey’, ilustra los múltiples «vínculos» que unen a España y Francia
El rey Felipe VI y el presidente francés, Emmanuel Macron, visitaron este martes una exposición en el Palacio de Versalles, titulada ‘El Gran Delfín, hijo de rey, padre de rey y nunca rey’, dedicada a Luis de Francia (1661-1711), hijo de Luis XIV y padre de Felipe V de España», el primer monarca Borbón.
Ambos jefes de Estado han recorrido juntos la exposición que ilustra los múltiples «vínculos» que unen a España y Francia. Una visita con tintes históricos de Felipe VI y Macron a la que fuera residencia oficial de los reyes de Francia hasta la Revolución Francesa, que permaneció cerrada excepcionalmente esta tarde a los visitantes por motivos de seguridad, y que no pisaba oficialmente un soberano español desde que en 1905 lo hizo Alfonso XIII, su bisabuelo.
Al Palacio de Versalles, declarado patrimonio mundial de la Unesco, así como sus famosos jardines, llegaron los dos mandatarios sobre las 15.30 locales, tras celebrar un almuerzo en el Palacio del Elíseo, donde Felipe VI fue recibido calurosamente por el presidente y por la primera dama, Brigitte Macron, y con honores al son de los tambores de unos setenta miembros de la Guardia Republicana.
Inaugurada el pasado 14 de octubre y abierta hasta el 15 de febrero de 2026, esta primera gran exposición dedicada a la figura del Gran Delfín de Francia cuenta con la colaboración del Museo del Prado y del Patrimonio Nacional español, que han prestado tres piezas.

Se trata del retrato de Luis de Francia, pintado por Hyacinthe Rigaud en 1708, expuesto habitualmente en el Palacio Real, y dos cómodas del ebanista Renaud Gaudron ubicadas en Palacio de la Zarzuela; obras pertenecientes al Gran Delfín, quien las legó en herencia a su segundo hijo, Felipe V, y que tres siglos después han regresado temporalmente a Francia.
Antepasado directo del monarca español, el Grand Delfín estaba destinado a convertirse en rey de Francia y en una de las figuras eminentes del Grand Siècle (como se llama en Francia al siglo XVIII), pero pasó toda su vida a la sombra de su padre, el famoso Luis XIV, el ‘rey Sol’, sin llegar a reinar nunca. En cambio, antes de morir a los 49 años por viruela, vio a su segundo hijo ascender al trono de España con el nombre de Felipe V.
El Gran Delfín, aunque nunca reinó, sigue siendo una figura central en la historia de las monarquías francesa y española: abuelo de Luis XV y antepasado de Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X, así como fundador -a través de su hijo Felipe- de la dinastía borbónica española.
Educado para ocupar el trono, gran coleccionista y hombre de su tiempo, su papel sale a la luz con esta exposición que recorrieron hoy Felipe VI y Macron, que aprovecharon la ocasión para visitar lugares emblemáticos del Palacio de Versalles, como la Capilla Real, las Habitaciones del Rey y de la Reina, y el Salón de los Espejos.
Fuente: Telemdrid







