
El Ministerio de Exteriores libanés da hasta final de semana para abandonar Beirut al embajador iraní
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó este martes que las tropas de su país tomarán el control de una «zona de seguridad» en el sur de Líbano a fin de avanzar en la destrucción operativa de la milicia proiraní Hizbulá. Se trata del espacio comprendido entre la cuenca del río Litani, que desemboca en aguas mediterráneas a unos 30 kilómetros de la frontera y la Línea Azul; aproximadamente el 10% de la superficie del país de los cedros.
Al confirmarse la eliminación del ayatolá Jamenei, el pasado 1 de marzo la milicia chií entraba en la guerra de Irán en defensa de su patrocinador con el lanzamiento de misiles hacia Israel, que desde entonces viene llevando a cabo una campaña aérea y terrestre contra Hizbulá en el sur y el valle oriental de la Becá además de en los suburbios meridionales de Beirut.
En medio de fuertes combates entre las tropas israelíes y Hizbulá en el área más próxima a la frontera, Katz anunció la destrucción de un total de cinco puentes sobre el Litani en los últimos días. «Todos los puentes sobre el Litani que Hizbulá usaba para trasladar terroristas y armas han sido demolidos y las Fuerzas de Defensa de Israel controlarán el resto de puentes y la zona de seguridad hasta el Litani», explicaba el titular de Defensa israelí.
Cientos de miles de residentes del sur del país levantino que se han visto obligados a abandonar sus hogares «no regresarán al sur del río Litani hasta que se garantice la seguridad de los residentes del norte», aseveró ayer el ministro de Defensa israelí, dibujando un escenario militar que se parece cada vez más al de 1982.
«Las FDI operan y seguirán operando en Líbano con toda su fuerza contra los terroristas de Hizbulá y las lanzaderas de misiles», recordó ayer Katz, quien acusa a las autoridades libanesas de «no hacer nada» para cumplir su compromiso de desarmar a la que sigue siendo más poderosa de las milicias del ‘eje de la resistencia’ dirigido desde Teherán en Oriente Medio. «Hizbulá cometió un grave error al atacar a Israel, como herramienta del régimen terrorista iraní, y está pagando y pagará un alto precio», afirmó ayer Katz.
«Una amenaza existencial»
La respuesta de Hizbulá, cuya actividad violenta está oficialmente fuera de la ley en Líbano desde el pasado 2 de marzo, no se haría esperar. Su diputado Hassan Fadlallah ha aseverado que su organización continuará combatiendo a Israel para evitar la ocupación del sur del país, «una amenaza existencial», según el parlamentario libanés. La milicia continuó, una jornada más, lanzando proyectiles hacia el norte de Israel.
Entretanto, en un comunicado conjunto con la Inteligencia interior israelí, el Shin Bet, las Fuerzas Armadas de Israel han anunciado la muerte de Muhamad Alí Kurani, integrante de la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria iraní en Líbano, en un ataque llevado a cabo el lunes pasado en el barrio de Hazmieh, encuadrado en los suburbios meridionales de mayoría chií de Beirut.
Asimismo, fuentes militares israelíes confirmaron este martes su responsabilidad en una serie de bombardeos contra gasolineras en Líbano, concretamente las de Al Amana, argumentando que estos lugares son propiedad de Hizbulá y «sirven de infraestructura económica para actividades terroristas». «Como parte de los ataques, fueron destruidas gasolineras en varias zonas de Líbano que Hizbulá usa para abastecer camiones que trasladan armas y terroristas», concluía la nota.
Además, el comunicado conjunto de la inteligencia y las fuerzas armadas israelíes aseveraba que los ataques «dañan de forma significativa la infraestructura de Hizbulá en Líbano», sumándose a los bombardeos contra la asociación Al Qarj al Hasán, que ofrece préstamos sin intereses en formato de microcréditos y a la que Israel vincula también con la estructura del movimiento leal a Teherán.
El Gobierno libanés marca distancias con Irán
En medio de una situación doméstica de alta tensión, con un Gobierno y unas Fuerzas Armadas libanesas incapaces de detener a Hizbulá, el Ministerio de Exteriores libanés ha anunciado una nueva medida tendente a marcar distancias con la República Islámica de Irán: la retirada de la acreditación al embajador iraní, Mohammad Reza Shibani, después de haber sido declarado persona non grata.
El diplomático iraní deberá abandonar territorio libanés como muy tarde el próximo domingo 29 de marzo, según una información adelantada por el diario local L’Orient-Le Jour. Según el medio saudí Al Hadath, la Embajada de la República Islámica en Beirut adelantaba que «hará como si la decisión del Ministerio de Exteriores de expulsar al embajador no se hubiera tomado nunca«.
Por otra parte, hasta una decena de detonaciones se registraron durante la tarde del martes en las localidades de Sahel Alma y Kleyaat, situadas en las proximidades de Jounieh, una zona de mayoría cristiana situada al norte de Beirut que hasta ahora no se había visto afectada por la guerra.
Según la hipótesis que barajaban varios medios libaneses como L’Orient-Le Jour al cierre de esta edición, las explosiones se debieron al impacto de los restos de proyectiles lanzados por Hizbulá contra la Embajada de Estados Unidos en Líbano, situada en la vecina localidad de Awkar, tras haber sido interceptados por Israel.
Fuente: La Razón





