
En la primera versión se incluía al estadio de Balaídos y después se coló Anoeta, como revelan las tablas de puntuaciones
Exclusión de Balaídos. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) manipuló las puntuaciones de las sedes que formarán parte del Mundial 2030 para dejar a Vigo fuera e introducir en su lugar a San Sebastián. El equipo evaluador se reunió en el despacho de Fernando Sanz en la Ciudad de Fútbol de Las Rozas el pasado 25 de junio de 2024.
De esa reunión salió una hoja de cálculo con un ranking de las puntuaciones en el que resultaban elegidos 11 estadios, según ha desvelado en exclusiva El Mundo. El último clasificado de esta lista, con una puntuación de 10,2004 puntos era el Estadio Abanca Balaídos. Por detrás se encontraba Anoeta Reale Arena con 10,1226 puntos, que quedaba fuera de las sedes.
Sin embargo, apenas pasaron 48 horas, los miembros del equipo de trabajo de la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos rectificaron el Excel y modificaron la puntuación del estadio de la Real Sociedad al alza. De esa manera, Balaídos y consecuentemente Vigo, quedaban fuera al caer a la posición número 12 y estar automáticamente eliminado.
Casi medio punto más
El estadio donostiarra pasó de 10,1226 puntos a 10,6026 debido a la modificación de uno de los subfactores, vinculado al proyecto técnico, pasando de 15 a 20 puntos. Este Subfactor A1 llevaba por título: «Considerar el nivel de intervención que debe llevarse a cabo» y representaba el 30% de la valoración total de este apartado técnico. La integrante del Área Internacional de la RFEF y una de las responsables del Mundial 2030, María Tato, recibió en su correo electrónico las dos versiones de la hoja de cálculo – el original y la modificación – el 27 de junio a las 15:16 horas, como ha dado a conocer el periódico español.
Un correo enviado a Rafael Louzán, actual presidente de la RFEF y entonces vicepresidente, lo confirma: «Querido Rafa, te escribo unas líneas sobre la situación actual, siguiendo tus indicaciones para poder informar al detalle a Pedro –Rocha, el presidente de aquel momento–. Tato informó a Louzán de los «criterios de baremación» que se habían empleado y se basaban en los empleados por la FIFA en el último Mundial elegido: Brasil 2027 femenino.
Según el mensaje, se habían valorado en un «80%» los «criterios técnicos» y en un «20% los documentales», pero que el Gobierno había intermediado para pedir que se introdujeran «criterios estratégicos» que debían tener un peso del 35%. En palabras del Ejecutivo, se quería premiar la «vecindad», refiriéndose con este término a «aquellas sedes que estén cerca de la frontera de los otros dos países» y que ese criterio «únicamente afecta a Vigo» y «garantiza» su presencia como sede. Por último, Tato le avisaba de que la información era «únicamente a efectos de su conocimiento y del presi«, que «no se debe filtrar nada«. Se trataba de «datos no confirmados, solo propuestos», ya que se estaba estudiando si se tenía en cuenta la modificación de los baremos propuesta por el Ejecutivo.
La menor puntuación
Un día después de este correo, el 28 de junio, la integrante del Área Internacional de la RFEF envió la lista con los cambios en favor de Anoeta a los miembros del Comité Ejecutivo de la candidatura mundialista y se olvidó de la primera versión en la que Balaídos aparecía dentro del Mundial. Lo hizo, de nuevo, mediante un correo electrónico enviado a las 12:43 horas de ese día: «Estos son los documentos de trabajo con los que hemos realizado la elaboración del listado de las sedes seleccionadas. Asimismo, adjuntamos el Excel con la valoración», comunicó a otros responsables federativos.
Entre los trece estadios candidatos, existían tres sedes que «no se evalúan ya que no han firmado requisitos fundamentales de la FIFA, como puede ser el acuerdo del estadio o de la ciudad por causas relacionados con la negociación de las cláusulas de dichos acuerdos con FIFA». Se trataba del Nou Mestalla, Nueva Condomina y El Molinón. «La sede de Vigo tendría la menor puntuación«, especificó. Tato pidió rapidez en la respuesta: «Rogamos nos deis indicaciones, en caso de no recibir ninguna entendemos que podemos proceder adelante con esta selección».
Listado definitivo
El viernes 19 de julio, la RFEF hizo público a través de un comunicado los estadios que «serán incluidos como candidatos a albergar encuentros en España de la Copa del Mundo FIFA 2030 tras el trabajo desarrollado durante los últimos dos años por el Comité Ejecutivo para nuestro país de la candidatura conjunta con Marruecos y Portugal, en el que está integrado el Gobierno a través del CSD». Las sedes elegidas fueron Santiago Bernabéu, Riyadh Air Metropolitano, San Mamés, Camp Nou, La Cartuja, Estadio de Gran Canaria, Estadio Cornellà-El Prat, La Rosaleda, La Romareda, Estadio Abanca Riazor y Anoeta Reale Arena.
Además, se informó al Ayuntamiento de Vigo que no formaría parte de los estadios que acogerían los partidos del Mundial 2030. «La sede que representa no ha sido seleccionada para formar parte del dossier de la candidatura a la FIFA World Cup 2030. Muchas gracias por el trabajo realizado durante estos dos años, por vuestra colaboración y dedicación», explicó la RFEF en un correo electrónico.
Protesta formal de Vigo
Desde esos momentos, el alcalde de Vigo Abel Caballero pidió explicaciones a la RFEF y que se hicieran públicos los criterios por los cuales la ciudad había sido excluida. Un acto de «transparencia», ha insistido Caballero durante este tiempo, que busca desvelar si la exclusión de la candidatura de la ciudad olívica fue por «antiviguismo». «Si son tan evidentes, no pasará nada, los veremos y ya está«. Luisa Sánchez, presidenta del PP de Vigo, también pidió este lunes «que se publiquen las puntuaciones» por las que el estadio de Balaídos no figuró entre las sedes elegidas.
Fuente: Liberta Digital






