
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por Becker Márquez Bautista
Amigo lector, durante el proceso electoral del año 2024, planteábamos un proyecto a la diputación basado en una nueva forma de legislar, sustentado en propuestas e ideas que impactaran positivamente al país. A través del movimiento político «La Ola Naranja», emplacé a los demás candidatos de aquel entonces a un debate público para exponer las propuestas legislativas de cada uno. Recuerdo con asombro a uno que pretendía debatir con una «candidatura digital» y cuyas soluciones eran puramente virtuales. Es increíble las cosas que uno llega a escuchar en la política cuando falta sustancia.
A menudo asociamos la palabra «política» con campañas, banderas y discursos. Sin embargo, existe una diferencia abismal entre la política partidaria, que busca conquistar el poder, y la política pública, que es el ejercicio sagrado de utilizar ese poder para transformar la vida de la gente.
La carencia legislativa y el fondo de las propuestas
Si revisamos el paso de muchos legisladores por el Congreso, observamos que la mayoría padece de una preocupante carencia técnica; y quienes han realizado propuestas, suelen presentar proyectos sin fondo. Es alarmante que muchos legisladores electos y aspirantes carezcan de un conocimiento básico sobre su verdadera función. Llegan al Congreso sin entender que su labor principal no es el asistencialismo, ni el clientelismo, ni mucho menos hacer negocios personales, sino la creación de políticas públicas que impacten estructuralmente a la nación.
«Legisladores y candidatos sin proyectos: la imagen que me llega a la mente es que representan una carreta vacía y sin engrasar».
Un legislador con visión no se limita a «gestionar favores»; diseña proyectos que se traduzcan en bienestar colectivo. Las políticas públicas son las herramientas técnicas que permiten que el desarrollo no sea una casualidad, sino un resultado planificado.
¿Qué es realmente una Política Pública?
No es un decreto vacío ni una ayuda momentánea; es un plan estratégico con recursos, metas y plazos claros. Cuando un Gobierno identifica que el campo está languideciendo y diseña un sistema de créditos, tecnología y mercados para salvarlo, está ejecutando una política pública eficiente.
Desde nuestra visión, entendemos que toda política pública efectiva debe sostenerse sobre tres pilares innegociables:
- Sentido de Realidad: No se diseña desde un aire acondicionado. Hay que ir al surco y escuchar al productor.
- Transparencia: El dinero público es sagrado porque proviene del sudor del ciudadano. Cada peso debe ser fiscalizado y auditable.
- Continuidad de Estado: Los problemas nacionales trascienden gobiernos y colores partidarios, por ende la continuidad de Estado es esencial para consolidar una nación.
Nuevos horizontes: Acción Rural y Conectividad
Bajo estos principios, sostenemos nuestra propuesta «Acción Rural 2026», al Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) que busca ver al campo como una inversión estratégica y no como un gasto. Pero el progreso requiere caminos. Por ello, propondremos al Ministro de Obras Públicas, ingeniero Eduardo Estrella, el proyecto denominado «Plan de Conectividad Rural». Este plan está diseñado exclusivamente para impactar la conexión vial de nuestras zonas agrícolas, incluyendo asfaltado, señalización, iluminación y construcción de aceras y contenes donde sea necesario.
Guía para el Legislador Moderno (Preceso electoral 2028)
Para el próximo proceso electoral, presento esta guía de cinco puntos para los futuros candidatos a Senadores y Diputados. Un legislador debe ser un arquitecto de soluciones, no un repartidor de ayudas:
- Identificación y Diagnóstico (El «Porqué»): No se legisla por ocurrencia. Se requiere investigar datos reales antes de proponer.
- Diseño de la Solución (El «Cómo»): Una ley debe definir de dónde saldrán los fondos. Una propuesta sin presupuesto es demagogia barata y tomarle el pelo al país.
- Consulta Ciudadana (El «Con quién»): El legislador debe bajar al territorio. Escuchar a quienes representan y así elaborar conjuntamente proyectos. Una política diseñada sin la gente está destinada al fracaso.
- Ejecución y Marco Legal (El «Para qué»): Aparte de legislar, fiscalizar, representar. Los Legisladores deben crear un marco legal que obligue al Poder Ejecutivo a cumplir las metas trazadas.
- Fiscalización y Evaluación (El «Qué logramos»): Dar seguimiento a los resultados. Lo que no se mide, no se mejora y por ende nos convertimos en parásitos legislativo.
Para concluir, quiero dejar una frase.
La política debe volver a su esencia de servicio y eficiencia técnica. Como suelo decir:
«El diputado que solo reparte dádivas, mantiene al pueblo en la pobreza. El diputado que diseña políticas públicas, le entrega al pueblo las herramientas para su propia libertad.»







