
Rusia ofreció a Estados Unidos sacar de Venezuela a Nicolás Maduro, pero el dictador se negó. A través del Vaticano, el Kremlin trasladó a Washington una propuesta para facilitar la salida del poder del líder chavista.
La iniciativa fue canalizada a través del Vaticano, con la mediación del cardenal Pietro Parolin, y contemplaba el traslado de Maduro a territorio ruso, donde recibiría asilo político y garantías personales de seguridad con el respaldo directo de Vladimir Putin.

El ofrecimiento incluía también a otros altos cargos del chavismo y buscaba desactivar una acción militar de Estados Unidos, contener la inestabilidad regional y preservar espacios de interlocución con Washington en otros asuntos estratégicos, incluida la guerra en Ucrania.
Fuente: Telemadrid







