
El progresista Zohran Mamdani, musulmán de 34 años, asumió este jueves la alcaldía de Nueva York con un ambicioso programa social bajo el brazo y la esperanza de un cambio pese a su limitada experiencia y tras una etapa marcada por el alto coste de vida y los escándalos de corrupción de la anterior administración de la ciudad.
Miles de personas, incluyendo figuras políticas, arroparon este jueves al nuevo alcalde de Nueva York en su toma de posesión frente a la Alcaldía de la ciudad, con las calles heladas y con temperaturas bajo cero.
A la ceremonia, que comenzó cerca de las 13:30 hora local (18:30 GMT), asistieron 4.000 invitados, y se convirtió en un acto público en forma de fiesta comunitaria para que los ciudadanos pudieran participar en la celebración.
Mamdani, de 34 años, ha tomado posesión guiado por el senador Bernie Sanders. «Gobernaré con audacia y sin pedir perdón», aseguró en su discurso. El nuevo alcalde de Nueva York prometió una «nueva era» para la ciudad y servir tanto al millón de personas que lo votaron como a aquellos que no.
«Sé que algunos ven esta administración con desconfianza o desdén, o ven la política permanentemente rota, y aunque solo la acción cambia las ideas, les prometo esto: si usted es neoyorquino, yo soy su alcalde», afirmó el regidor tras la jura, en la que le guio el senador izquierdista Bernie Sanders.
Mamdani, de 34 años, que es el primer alcalde musulmán y juró sobre un corán de su familia, dio un discurso unificador, con alusiones a la diversidad social que caracteriza a Nueva York, y reivindicó «valentía» para cumplir con sus promesas de atajar el alto coste de vida y hacer la ciudad asequible.
«Me han dicho que esta es la ocasión para reajustar las expectativas, que debería usar esta oportunidad para alentar a la gente de Nueva York a pedir poco y esperar aún menos. Yo no haré eso», sentenció, abogando por «la calidez del colectivismo» frente a la «frialdad del individualismo agreste».
A lo largo de unos veinte minutos, apeló a los neoyorquinos a través de sus experiencias creciendo y viviendo en la ciudad, se propuso demostrar que «la izquierda puede gobernar» y «dar ejemplo», y sostuvo: «fui elegido como demócrata socialista y gobernaré como un demócrata socialista».
Mamdani prometió una «agenda de seguridad, asequibilidad y abundancia» y sugirió que impulsará la función pública, al criticar que administraciones anteriores «acudieron al sector privado mientras aceptaban la mediocridad de quienes servían al público».
También adelantó una «reforma del sistema fiscal de las propiedades roto» y un «departamento de seguridad comunitaria que abordará la crisis de salud mental y permitirá a la policía centrarse en su trabajo».
Sus retos
Mamdani deberá convertir en políticas concretas las promesas de su campaña mientras los ojos del mundo -y en particular los del presidente de Estados Unidos, Donald Trump- seguirán de cerca cada una de sus decisiones.
El nuevo alcalde neoyorquino deberá pasar a la acción y, consciente de que no será fácil, ha creado comités y sostenido reuniones con personas de experiencia de diversos sectores, fuera del círculo que le ayudó a ganar, para orientarle en la tarea.
Terremoto político
El joven político, miembro del Partido Socialista Democrático de América y a quien Trump calificó como «comunista», llega a la alcaldía tras cuatro años como asambleísta estatal y de trabajar ayudando a personas con problemas para acceder a una vivienda.
Su llegada ha sido también un revulsivo para el alicaído Partido Demócrata, incapaz de encontrar un liderazgo que compita con Trump, y ha sacudido el tablero político gracias a la fuerte conexión que logró con sus votantes, tanto en las redes como en las calles, al defender sus ideas progresistas.
Mamdani asume en un momento de desconfianza ciudadana, con una inflación que se ha mantenido por encima del promedio nacional en los últimos cinco años, con picos de hasta 6 % tras la pandemia, y tras las renuncias de varios funcionarios durante la gestión de Eric Adams, quien fue acusado de varios cargos federales que Trump ordenó retirar.
Promesas para una ciudad más asequible
Las principales promesas que le dieron el triunfo se basan en la justicia social, incluyendo autobuses gratuitos y más eficientes en una ciudad con alta evasión de tarifas, que pasarán a costar 3 dólares a partir del 1 de enero.
Mamdani, ugandés de nacimiento, prometió también cuidado infantil universal, supermercados municipales con precios bajos y congelar el alquiler en apartamentos de renta protegida, decisión a cargo de una junta nombrada por el regidor.
Estas medidas buscan aliviar la carga económica de las familias y mejorar la calidad de vida en la Gran Manzana, aunque su implementación dependerá del presupuesto municipal y del apoyo de distintos organismos locales y estatales.
El reto del transporte
El congresista Adriano Espaillat, que integra el comité asesor, señala a EFE que la agenda de Mamdani «es viable» y que se trata de establecer prioridades «porque el presupuesto (de la ciudad) es multimillonario».
Espaillat recuerda que el asunto de los autobuses en realidad «no es algo nuevo», ya que se basa en un programa piloto que la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) puso en marcha en los cinco condados de la ciudad, y que ya hay otras iniciativas que reducen el coste a estudiantes, discapacitados y mayores de 65 años.
El programa, de una línea de autobús gratis en cada condado, comenzó en julio de 2023 y terminó a fines de 2024, a un coste de 12 millones de dólares, y que resultó en un aumento de pasajeros, menos agresiones a choferes y menos desplazamientos en coche.
El problema, poner en marcha la propuesta en las 327 rutas que transportan más de 1,1 millón de pasajeros diariamente, algo que tendría un coste aproximado de 700 millones de dólares al año.
Espaillat considera que la iniciativa podría prosperar durante el primer año del mandato, si bien necesitará apoyo fiscal de la legislatura estatal y el visto bueno de la MTA.
Impuestos a las clases altas
«La más difícil de las propuestas es la del cuidado infantil porque requiere asignación de fondos para la contratación de maestros, para las comidas de los niños, y todo lo que implica su funcionamiento», opina Espaillat.
Para lograr sus objetivos, el carismático nuevo alcalde propuso un impuesto sobre la renta del 2 % para los residentes que ganan más de un millón de dólares al año, algo que generaría unos 4.000 millones de dólares anuales.
También busca que se apruebe un aumento a las empresas que vaya de los 7,25 % que pagan ahora al 11,5 %, lo que se estima generaría 5.000 millones de dólares adicionales al año.
Y aunque la gobernadora Kathy Hochul, que busca la reelección en 2026, apoyó a Mamdani durante su campaña, se ha mostrado reacia a aumentar los impuestos, si bien ha expresado que apoya que se amplíen los servicios de cuidado infantil.
El problema migratorio
Además, el joven político debe afrontar la amenaza de Trump de recortar los necesarios fondos federales a las ciudades amigas de inmigrantes conocidas como ‘ciudades santuario’.
Estas ciudades, que incluyen a Nueva York, limitan la cooperación con las autoridades federales en materia migratoria, lo que les permite proteger a residentes indocumentados.
De esta manera, una reducción de fondos podría afectar programas clave de seguridad, educación y asistencia social, poniendo a prueba la capacidad del nuevo alcalde mientras impulsa sus ambiciosas propuestas de justicia social.
Fuente CADENA SER







