
El ministro de Defensa de Pakistán dice que su país «ha perdido la paciencia» y que entra en «guerra abierta» con Afganistán
Pakistán declara la «guerra abierta» con Afganistán después de bombardear Kabul. Esta escalada de violencia, es ya el incidente más grave entre ambos países desde que los talibanes vuelven a tener el poder. Mosharraf Zaidi, portavoz del primer ministro de Pakistán informó de que habían alcanzado «objetivos militares» en Kabul, Paktia y Kandahar. Por parte de los talibanes confirmaron el ataque pero rechazaron víctimas militares: «El cobarde ejército pakistaní ha llevado a cabo bombardeos en algunas áreas de Kabul, Kandahar y Paktia», Zabihullah Mujahid en su perfil de X.
Este ataque se produce cinco días después de una serie de incursiones aéreas de Pakistán. Zaidi asegura que han muerto 133 talibanes y más de 200 han resultado heridos. Horas antes, el Gobierno talibán había dado por terminada su ofensiva contra Pakistán y aseguró haber matado a 55 soldados paquistaníes, además de haber capturado dos bases y 19 puestos a lo largo de la Línea Durand.
En la red social X, el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif escribió: «Nuestra paciencia se ha acabado. A partir de ahora, estamos en una guerra abierta entre vosotros y nosotros». Además añade: «Pakistán ha hecho grandes esfuerzos para mantener la normalidad de forma directa ya través de países amigos. Se ha involucrado en una diplomacia de pleno derecho. Pero los talibanes se han convertido en un representante de India».
Respuesta paquistaní: «efectiva, inmediata y brutal»
El Ejército de Pakistán elevó este viernes a cerca de 275 los talibanes y «terroristas» muertos durante los bombardeos en Afganistán, incluida Kabul, en el marco de los combates fronterizos que también habrían dejado doce militares fallecidos, 27 heridos y un soldado desaparecido, según explicó el jefe del Ejército, Ahmed Sharif Chaudhri. Además, indicó que cerca de 400 talibanes resultaron heridos y 75 puestos de control fueron destruidos.
Chaudhri defendió que las Fuerzas Armadas atacaron únicamente «objetivos militares» para «proteger los derechos soberanos y los intereses de seguridad de Pakistán», incluyendo sedes centrales talibán, batallones, sectores, almacenes de munición y bases logísticas. «Todos sus puestos, sus posiciones artilladas, sus posiciones de carros de combate, han sido eliminadas. Sus sedes de batallón y sector han sido eliminadas», subrayó.
El general también rechazó las acusaciones sobre víctimas civiles y afirmó que «los que ejecuten o faciliten cualquier acto de terrorismo en Pakistán no tendrán donde esconderse», calificando la ofensiva como «una respuesta efectiva, inmediata y brutal» a los talibanes.
Chaudhri además acusó a India de estar detrás de los recientes atentados en Pakistán: «Detrás de cada ataque terrorista hay patrocinio, respaldo y diseño por parte de India. Su base de operaciones es el régimen talibán en Afganistán». Señaló que los talibanes deben elegir entre los grupos terroristas como TTP, BLA, Estado Islámico o Pakistán, y advirtió que la postura de Islamabad es «absolutamente clara: es Pakistán por encima de todo».
Las hostilidades se intensifican después de que Afganistán denunciara ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas los bombardeos paquistaníes que, según Kabul, dejaron más de una decena de civiles muertos. Islamabad sostuvo que sus ataques estaban dirigidos a campamentos y escondites de TTP y del Estado Islámico, en respuesta a recientes atentados suicidas en suelo paquistaní.
Fuente: 3N






