
JOHNNY SANCHEZ

(Las informaciones contenidas en este artículo son de la responsabilidad del autor)
Los tres candidatos con más del 5% en pasadas elecciones por partidos políticos y hoy seleccionados aspirantes a la presidencia de Rep. Dominicana se enfrentaron respetuosamente, en el primer debate post pandemia de cara a las elecciones del próximo 19 de mayo venidero, en el auditórium de Universidad Pedro H. Ureña, donde no cabía un mosquito.
Ayer 24 de abril, día memorable, fidedigno de los patriotas constitucionalistas enfrentando con espejitos los aviones anti-revolucionarios hace 59 años en el puente Duarte; fue día de este debate, marcando un hito histórico.
Candidatos presentaron sus ideas, planes, e historial de sus medidas y legislaciones depositadas sobre salud, educación, transparencia, combate a la corrupción, reformas impositivas y seguridad.
A lo largo de dos horas, los candidatos contestaron las preguntas de los moderadores, intercambiaron réplicas y han contrastado los dichos de unos y otros. Me gustó el chiste del precio de la tayota que no ha subido ni con inflación mundial, (Abinader apodado «tayota» por Hipólito Mejía).
Pero ¿quién ha ganado el debate? Si hubo pocas contra replicas y solo 90 segundos para responder temas de ejes consensuados con los 3 aspirantes y sus mesas de apoyo, creo, fue corto.
Creo, Luis Abinader presidente reeleccionista fue quien salió mejor librado. Era el que tenía más que perder y se mantuvo gracias a no caer en provocaciones, pero se veía muy calculador al tener que defender cuestionamientos de su actual gobierno, particularmente los casos de corrupción, por eso sus constantes pivotes a su gestión en la Procuraduría con logros a su independencia que propició desde el 2020; por otro lado Abel Martínez era el que más necesitaba ganar y lo alcanzó manteniendo constante criticas e ideas, presento sus 3 anillos de seguridad, idea innovadora y nadie la criticó porque todos parecen coincidir en muchos ejes, solo difieren en cómo lo lograrán y lo financiarán, a sabiendas que será el Congreso del 2024 quien decidirá, no ellos, las leyes tributarias.
Ambos candidatos de oposición apostaron a señalamientos contra el presidente Luis Abinader, pero este no mordió el anzuelo, le apostó a presentar una tercera opción con sus referencias a la vieja política que no resolvió nada y aunque en algunos momentos fue quien tuvo las propuestas más concretas me parecía que eran 2 contra uno, pareció que era muy difícil superar la percepción de una contienda entre tres candidatos. Dijo Luis :»Cierto, ha mejorado poco, pero ha mejorado» era el estribillo y ninguno lo contra-replicó.
Sin caer en provocaciones, sereno y enfocado en su mensaje, Luis Abinader se mostró presidencial, profesional, calmado y reiterativo. Acentuó sus logros como jefe de Gobierno, su mensaje de continuidad y su apoyo a los más pobres.
Me dijo un profesor de comunicación, quien pidió reserva de su nombre porque hay miedo: si te posicionas, te lo cobran, esta nación es muy vengativa; y me dijo «No creo que nadie haya ganado el debate»
“No creo que nadie haya ganado el debate, en el sentido de inclinar masivamente el voto en su favor y en especial el de los posibles indecisos. Los discursos rondaron las posturas de sobra conocidas de cada cual. Predominaron las muletillas («Cuando fui jefe de gobierno”, “La política PLD apoyé en Congreso” y los «48 centros de Infotep que hice en 36 meses»)
«Vi los ataques subliminales, chiste del perdido Cristóbal Colón de Leonel, creo que escasearon las propuestas de fondo. Para el espectador puede ser muy divertido que los aspirantes crucen descalificaciones y se sorrajen laminitas, pero un formato de debate como el que vimos no tiene mayor utilidad para un elector interesado en las propuestas, nos vendieron promesas».
Lo mejor del debate, de lejos, fueron los memes que tuvo público. Este debate se analizará por meses hasta el 19 de mayo. Ideas bonitas, ¿se implementarán?







