
La depresión continúa ocupando la principal posición entre los trastornos mentales, y es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres
En el Día Mundial de la Salud Mental y la festividad, encontró a República Dominicana no solo sin investigaciones o encuestas nacionales sobre la frecuencia de los trastornos mentales, también con limitados estudios sobre cuántas personas buscan servicios de salud.
Así lo muestra un informe del Ministerio de Salud Pública, titulado “Plan Nacional de Salud Mental 2019-2022” que ofrece “una guía” para las intervenciones de salud que se realicen en el país, y busca dejar atrás el abordaje tradicional biomédico, para pasar hacia un modelo de salud pública “comunitaria y participativa”.
Esto en vista de que el país, de acuerdo con el mismo informe, pertenece al 7.5% de naciones de la región con un presupuesto en salud mental inferior al 1%. Datos de Statista muestran que, en 2019, estaba entre los cinco destinos de América Latina y el Caribe con mayor número de adolescentes y jóvenes que sufrían trastornos mentales.
En primer lugar estaban Haití, Guyana y Brasil, todos ellos con una tasa superior al 17%. A corta distancia le siguió República Dominicana, con una prevalencia del 16.8% en el mismo período.
Problema global
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una cuarta parte de la población mundial experimentará algún tipo de trastorno de salud mental a lo largo de sus vidas.
Estos trastornos tienen un impacto significativo en la calidad de vida y el bienestar de las personas afectadas y en específico los trabajadores. De hecho, la mitad de los empleados en Latinoamérica (48%) informan sentirse estresados durante sus jornadas laborales y cuando se les preguntó qué factores los ponían en riesgo de agotamiento en el trabajo, los tres primeros fueron presiones (54%), liderazgo deficiente (39%) y cultura tóxica (37%), de acuerdo con el estudio ‘Health on Demand’, presentado este año por Mercer Marsh Beneficios.
Más allá de los factores estresantes del trabajo, el 55% de los empleados indicaron que durante el año pasado trabajaron sin sentirse bien mentalmente. Ese porcentaje asciende a 61% para aquellos que aseguraron laborar sin sentirse físicamente bien, lo cual representa un riesgo para las organizaciones que se puede materializar en ausentismo, rotación, disminución de la productividad y de la rentabilidad.
A pesar de carecer de estudios locales, según el reporte de Salud Pública, en América Latina y el Caribe los datos disponibles sobre la epidemiología de los trastornos mentales permiten extrapolar muchos de esos hallazgos y puede servir de marco de referencia para República Dominicana.
Destacan que, durante el período de análisis, la población que experimentó trastornos mentales estuvo entre 18.7% y 24.2%. En los adultos, algunos trastornos más comunes fueron psicosis no afectiva 1.0%; depresión mayor 5.2%; y abuso/dependencia del alcohol 4.6%.
En términos generales, la depresión continúa ocupando la principal posición entre los trastornos mentales, y es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres. En las Américas, 65 000 personas mueren por suicidio cada año. La tasa de suicidio ajustada según la edad, por 100 000 habitantes, es de 7.3 (11.5 hombres y 3.0 mujeres).
Asimismo, destacan que los trastornos debido al uso de alcohol y otras sustancias psicoactivas son un problema creciente en términos epidemiológicos y con gran impacto social.
Costo
Acerca del tratamiento de los problemas mentales, citan “es muy alta”, y no se dispone de los servicios adecuados para afrontar esta situación. De hecho, indican que la prevalencia de demencia en los adultos mayores oscila entre 6.46 % y 8.48%; y las proyecciones indican que el número de personas con este trastorno se duplicará cada 20 años.
Aunque el reporte sostiene que República Dominicana es parte del 57% de países de la región con acceso gratuito a los psicotrópicos esenciales, pertenece al 7.5% de países con un presupuesto en salud mental inferior al 1% de la región. En 2013, de cuando datan los datos públicos más recientes, la inversión en salud mental fue de un 0.73% del gasto público en esa área.
Desde el organismo estatal señalan que el costo diario de la dosis media de un antipsicótico (genérico disponible en el mercado) representa hasta 12% del salario mínimo nacional, equivalente a RD$19.00 (US$0.58) por día a 2022. Por su parte, el costo diario de la dosis media de un antidepresivo representa el 10% del salario mínimo, equivalente a RD$16.00 (US$0.49) por día.
El informe global de riesgos de 2018, presentado por el Foro Económico Mundial en conjunto con Marsh McLennan, señaló que los trastornos de salud mental están en aumento en todos los países del mundo y podrían costarle a la economía global hasta US$16 billones entre 2010 y 2030 si no se aborda la falta de respuesta colectiva. Esto sin considerar la pandemia por covid-19, ya que en 2022 esos costos se estimaron en más US$6 billones al año, de acuerdo con la OMS.
En cuanto a la vigilancia epidemiológica, en República Dominicana cuenta con una regulación, donde se definen los eventos de notificación obligatoria del sistema nacional de salud. Estos son: alcoholismo, crisis de ansiedad, de depresión, drogodependencia, intento suicida (conducta suicida), maltrato físico y violencia sexual.
Asistencia
Según el Servicio Nacional de Salud, hasta 2018 se contaba con 150 psiquiatras nombrados en el sistema nacional de salud pública. El 80% de estos estaban distribuidos en cuatro provincias del país, el 65% en Santo Domingo, seguido del 7% en Santiago, 5% San Cristóbal y, por último, el 4% en San Francisco de Macorís. El 20% restante está distribuido en otras partes del país.
Asimismo, había 467 psicólogos nombrados en el sistema nacional de salud pública. El 81% estaba distribuidos en cuatro demarcaciones. El 64% en Santo Domingo, el 9% en Santiago, 5% San Cristóbal y por último, un 3% en La Vega. El 19% restante está distribuido en el resto del país.
Fuente El Dinero







