
«Ninguna plataforma tiene barra libre»
El Gobierno de Keir Starmer anuncia límites a prácticas adictivas como el ‘scroll’ infinito y refuerza el control sobre redes sociales y ‘chatbots’ de inteligencia artificial.
El Gobierno de Gran Bretaña ha anunciado una nueva ofensiva legislativa para reforzar la protección de los menores en Internet y poner freno a los riesgos asociados al uso de redes sociales y otras plataformas digitales. Keir Starmer ha advertido de que «ninguna plataforma tiene barra libre» y ha subrayado que las grandes tecnológicas deberán asumir mayores responsabilidades frente a los contenidos ilegales y las prácticas consideradas adictivas. Entre las medidas avanzadas se encuentran la posibilidad de prohibir el ‘scroll’ infinito, limitar otras funciones diseñadas para maximizar el tiempo de uso y fijar una edad mínima para acceder a las redes sociales.
El Ejecutivo también pretende cerrar el «vacío legal» existente para obligar a los ‘chatbots’ de inteligencia artificial a cumplir la Ley de Seguridad en Internet, especialmente en lo relativo a la difusión de contenido ilegal o malicioso. «La distribución de imágenes desnudas de menores ya es ilegal y la ley debe aplicarse también a estas nuevas tecnologías«, ha recordado el Gobierno. Keir Starmer ha insistido en que las familias contarán con «más claridad y apoyo» frente a unas plataformas cada vez más potentes y con diseños que fomentan la adicción. «Como padre de dos adolescentes sé los retos y preocupaciones que afrontan muchos hogares para mantener a sus hijos seguros ‘online’.
La tecnología cambia muy rápido y la ley tiene que mantener el ritmo«, ha afirmado, comprometiéndose a situar al Reino Unido como referente en seguridad digital. La iniciativa británica se alinea con una tendencia creciente en Europa y otros países occidentales. Francia aprobó recientemente un proyecto de ley para prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años y vetar los teléfonos móviles en colegios e institutos. En España, el presidente Pedro Sánchez anunció una enmienda para impedir que los menores de 16 años creen perfiles y accedan a redes sociales, incluso con autorización parental.
Australia va un paso por delante: desde comienzos de este año ha implantado una normativa que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años y traslada la responsabilidad a las propias plataformas, que se enfrentan a sanciones si no garantizan el cumplimiento. Con estas medidas, Reino Unido se suma a un movimiento internacional que busca reforzar la protección de los menores en el entorno digital y limitar el impacto de las grandes plataformas en el desarrollo y bienestar de niños y adolescentes.
Fuente MARCA






